Con un poco de cola...

Al perder Central, River puede zafar del último puesto: debe ganar y que Godoy Cruz lo ayude.
Puede haber algo más humillante para un hincha de River que estar mirando el partido contra Estudiantes y escuchando Godoy Cruz-Central para saber si su equipo terminará último o anteúltimo? Seguramente se puedan encontrar situaciones peores, pero no reales. Este River, el que -aunque usted no lo crea- fue campeón hace seis meses, el que apenas le ganó a Central e Independiente, el que perdió con los dos equipos recién ascendidos, el que ya se anotó en los libros por ser el protagonista de la racha más larga de la historia sin triunfos, lo logró.

Gracias a la mano que le dio Tigre con su triunfo sobre la hora, el plantel que dirigió Simeone hasta la fecha 14 y luego Gabriel Rodríguez no se aseguró la última posición un partido antes del final del campeonato. Ahora para que esta pésima campaña no se corone con la peor ubicación, la que nunca ocupó River en 77 años de profesionalismo, no sólo necesita ganarle a Estudiantes sino que deberá esperar que los mendocinos superen a Central para que en la cuenta final los de Núñez tengan un punto más.

Vergüenza es la palabra que más se repitió y se repite en las declaraciones de los futbolistas durante la semana. Sin embargo, mucha vergüenza deportiva les faltó en la mayoría de las 18 fechas. Más allá de los grandes problemas defensivos, creativos y de definición que mostró River, sus jugadores nunca sacaron esa fuerza interior que se necesita para reponerse e intentar revertir la historia sin fútbol, pero al menos con actitud.

Cuesta explicar cómo gran parte de este plantel fue protagonista del campeón del Clausura. Por supuesto, una de las principales razones está en la ausencia de los que se fueron, con Carrizo y Ortega a la cabeza. Otra cuestión fundamental fue la mala elección de los refuerzos: primero porque no llegó un arquero ni un creador para reemplazar a las dos bajas más importantes y luego porque los elegidos (Salcedo, Quiroga, Galmarini, Flores y Barrado) no aportaron nada. Simeone probó con todo tipo de sistemas y de nombres, pero no logró encontrarle la vuelta y tiró la toalla. Rodríguez se animó a postularse para ganar el minicampeonato de cinco partidos y se llevó un chasco. Sólo le queda una chance para no salir último en la foto final...

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