Poco ánimo para la siembra de trigo

Con las máquinas aún trillando en el campo la soja, algunos ojos ya se posan en la próxima campaña de trigo, que viene en un clima de desánimo generalizado, lo que hace indicar una caída del área, sobre todo de mediar la falta de agua en los perfiles. La venta de semillas viene a un ritmo lento y lo único que lo puede salvar es la necesidad de rotación ya que según los especialistas los números no cierran.
El trigo es el cultivo que más sufrió la intervención estatal, por ser un producto que influye en la canasta básica de alimentos. Por ende, fue el cultivo que más sintió su efecto en las siembras de las últimas campañas.

Para este nuevo ciclo que se avecina, no dista mucho del desánimo que hay en relación al cereal de invierno, ya que las condiciones poco cambiaron, sobre todo políticas, además del clima que le puede jugar una mala pasada.

"Las perpectivas no son muy buenas para el trigo, viene muy mal, no hay voluntad de sembrar. La falta de soluciones producto del diálogo entre la mesa de enlace y el gobierno genera mucha preocupación, por lo que hay una disminución en la venta de semillas, que se vienen vendiendo muy lentamente, y un aumento en la informalidad de la semilla", comentó Oscar Domingo, presidente de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).

Si bien el insumo semilla, no subió de precio, porque tiene estrecha relación con el valor del cereal en el mercado, los números no cierran para el productor.

Fernando Botta, analista de Agrobrokers, coincidió con Domingo en que el desánimo y la bronca es muy grande, por lo cual el trigo es un fusible de la situación. No obstante, señaló que de haber humedad, dada la mala campaña de la soja, algunos van a sembrar para "salvar el año".

Según sus estimaciones, el área podría caer hasta un 5 por ciento o mantenerse lo mismo nivel que el año pasado (4.700.000 hectáreas).

Para Alejandro Vejrup, técnico de la unidad de investigación y desarrollo de Aacrea, las proyecciones que circulan indican una caída en el orden del 10 a 15 por ciento. No obstante, señaló que hay que esperar a que pase después de las elecciones del 28 de junio, además dependerá de lo que suceda con el factor climático, ya que no se han recuperado los perfiles.

Tampoco el precio del cereal es incentivo para su producción, con el agravante de que los valores de los fertilizantes no bajaron en la misma sintonía.

En base a estos argumentos, Cristian Russo, técnico de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, dijo que muchos productores que tengan la posibilidad de saltear la siembra de trigo de la rotación, lo harán. Asimismo, coincidió en que el tema del clima es un elemento determinante y que influirá definitivamente en la decisión de siembra . "Se están ajustando los números para que de un margen positivo", agregó.

Qué hacer. "El mercado sigue parado, solo sirve para la molinería y Brasil viene en baja con la demanda de harina", indico Botta, quien estimó que "es peligroso quedarse sentado sobre el trigo, cuando hay buenos números, hay que tomarlos".

El analista sostuvo que el mercado internacional está en un buen momento, ya que se ha mantenido el precio, pero el problema es que Argentina está aislada de lo que pasa en el comercio exterior.

"Suponiendo que se empiecen a tomar medidas racionales de mercado, hay que ver cual va a ser la actitud de Brasil, suponiendo que los rendimientos sean buenos", señaló.

De todas formas, Botta advirtió que de haber un aumento de producción, pero no lo suficientemente importante para que se abra la exportación, el riesgo es "quedarse en la mitad, con un exceso en el mercado interno que planche los precios".

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