Hay pocas expectativas en el recambio turístico en Misiones

Se siente la caída de visitantes brasileños. En la ciudad de las Cataratas culpan a los rigurosos controles migratorios
POSADAS. Con escasas expectativas en el recambio turístico para la segunda quincena de febrero, los operadores de Misiones comenzaron a diagramar sus actividades con miras a la temporada de invierno, considerada “alta” en las Cataratas del Iguazú.

Sin embargo, ayer fue notorio el movimiento de pasajeros en las terminales de ómnibus, tanto de Puerto Iguazú como de Posadas, donde se registraba el arribo y partida de turistas, con una fuerte demanda de pasajes.

Días pasados confirmó el Ente Municipal de Turismo de Iguazú (Emturi) que esta semana se reunirá el sector para analizar la crítica situación. Es que hasta el momento prácticamente no se registran reservas para marzo, aunque en las agencias de viaje indican que sí hay consultas.

En Posadas, en tanto, también indicaron que la ocupación hotelera apenas alcanza el 35 por ciento y tampoco tienen muchas expectativas para el próximo mes debido a la crisis que se refleja en distintos sectores.

Desde la Asociación Misionera de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines (Amhbra), indicaron que tanto en la ocupación hotelera de Posadas, como en los comercios se “extraña a los brasileños”. La devaluación del Real hizo que cayeran las visitas de turismo comercial.

La baja en las visitas también se sintió en el ingreso al Parque Nacional Iguazú, donde registran en lo que va de 2009 una caída promedio de entre 6 y 8 por ciento de turistas del Mercosur, principalmente de Brasil.

En este caso, indican que más allá de la diferencia cambiaria, en Iguazú el inconveniente son las “trabas” en el Puente Tancredo Neves.

Actualmente en el Parque Iguazú se registra un ingreso promedio de 3.640 personas por día.

En la semana, desde la Dirección Nacional de Migraciones se precisó que en febrero cayó un 20 por ciento el cruce por el tancredo Neves. Comerciantes estimaron que las caídas en las ventas fue de alrededor del 50 por ciento y también culpan a “los rigurosos controles en el puente”.

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