Poca voluntad para donar

Poca voluntad para donar
El 83% dijo que sí y el 17% se negó a donar sus órganos. Miedo y desinformación, factores decisivos. Pese a los datos, Salta es la sexta provincia a nivel nacional en cantidad de ablaciones realizadas.
El 9% de los salteños mayores de 18 años manifestó su voluntad de donar órganos,un porcentaje bajo si se tiene en cuenta que la ley de donante presunto ya lleva tres años vigente, y desde la puesta en marcha del Programa Nacional de Procuración de Organos y Tejidos hace cinco años.

Aunque en el Cucai Salta no manejan cifras sobre cuántas personas eligieron "no expresar su voluntad", sí informaron que desde el 6 de abril de 2006 -fecha en que entró en vigencia la ley- 53.004 salteños dijeron que sí querían donar sus órganos y 10.560 se mostraron contrarios a que un órgano fuera ablacionado de su cuerpo después de la muerte.

Formularios

Del 1.200.000 habitantes que tiene hoy Salta, sólo los mayores de 18 años pueden expresar su voluntad, es decir que cerca de 700.000 salteños se encuentran en condiciones de completar el formulario del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai).

Pese a lo desalentadoras que pueden parecer estas cifras, la provincia de Salta se ubica en el sexto lugar de donantes en el país, precedida por grandes centros urbanos como Buenos Aires, Capital, Santa Fe, Córdoba y Mendoza.

Miedo de donar

Aunque el Incucai realiza constantemente campañas masivas de concientización, todavía prevalecen en el imaginario colectivo mitos y prejuicios que llevan a muchas personas a decirle no al transplante de órganos o a, simplemente, posponer la decisión de qué hacer con sus órganos una vez muertos.

"La religión, la cultura y el miedo son los principales motivos por los que una persona se niega a donar órganos", señaló Raúl Ríos, jefe del Programa Cucai Salta, al ser consultado sobre el tema, para luego agregar que "todos los prejuicios se van cuando uno explica qué es la donación y cómo se hace, lo que demuestra que hay mucha desinformación". De acuerdo a Ríos, muchas personas expresan su negativa por "motivos religiosos, pero no existe ninguna religión que se oponga a la donación’.

Miedo

En cuanto a los motivos culturales, el responsable local del Incucai expresó que "Salta mantiene una tradición cultural donde, sobre todo la gente del interior, preconiza que el organismo se tiene que ir entero", por lo que la ablación de un órgano es como cercenar el cuerpo. "Muchas veces recurrimos al ejemplo de una operación de apendicitis para que entiendan el procedimiento", precisó Ríos.

Así las cosas, "convencer" a algunos de que la ablación no daña a nadie puede resultar una tarea bastante engorrosa, máxime cuando entran a jugar otros factores como el miedo a que los órganos sean extraídos antes de que se compruebe la muerte de la persona. "En muchos casos sucede que los familiares tardan en tomar la decisión justamente por este motivo", precisó Ríos, reconociendo así la desconfianza como una de las principales causas para que la gente decida no donar sus órganos.

Hay mucha desinformación porque lo primero que hacemos es constatar la muerte cerebral, ya que no se puede realizar un operativo sin las certificaciones médicas correspondientes", explicó el representante del Cucai, para quien la forma de lograr que cada vez existan más donantes es informar sobre "cómo se realiza el proceso de ablación" y entender que "donando un órgano se puede salvar una vida".

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