Poca prueba y testigos fantasma en la causa contra De Narváez

Un testigo de identidad reservada habló de un diálogo entre narcos en el que se habría mencionado al empresario. Otro testigo desconocido lo vinculó al envío a México de un cargamento de efedrina. De Narváez recusará hoy al juez.
Los dichos de dos testigos de identidad reservada que mencionaron a Francisco de Narváez serían toda la prueba que tiene el cuestionado juez Federico Faggionatto Márquez para citar al candidato de Union-PRO a declaración indagatoria en la causa por la efedrina y complicarle así el tramo final de su campaña electoral.

De Narváez debe presentarse a declarar hoy a las 10 en el juzgado federal de Zárate-Campana, pero no lo hará. Su abogado, Alejandro Carrió, recusará a Faggionatto Márquez por parcialidad y animosidad. El juez tiene 38 denuncias ante el Consejo de la Magistratura y De Narváez cree que lo quiere involucrar con el narcotráfico para congraciarse con el kirchnerismo y evitarse así el juicio político.

Según revelaron fuentes con acceso a la causa, uno de esos testigos de identidad reservada dijo haber escuchado un diálogo telefónico (a través de un celular tipo handy) entre supuestos narcotraficantes en el que uno de ellos le dice al otro: "El Colo mandó un mensajero porque te quiere ver en Uruguay". "¿Qué Colo?", pregunta el otro, que estaba junto al testigo y escuchaba por el altavoz del teléfono. "El Colorado Francisco de Narváez", responde el primero.

El otro testigo que menciona al candidato de Unión-Pro refirió a un cargamento de azúcar descubierto en un depósito fiscal el año pasado que escondía efedrina. El azúcar fue comprado a supermercados Makro, y el testigo dijo que De Narváez "sería uno de los dueños de Makro". Esta empresa es de capitales holandeses y De Narváez dejó de estar vinculado a ella al menos hace quince años, según allegados al empresario.

"Además, sé por los medios que tuvieron (sic) comunicaciones telefónicas entre Francisco De Narváez y (Mario) Segovia", agregó este testigo ante el juez, en referencia al llamado "rey de la efedrina". Segovia fue la pista que llevó a Faggionatto hacia De Narváez ya que uno de sus teléfonos aparece contactado con uno de los celulares a nombre del empresario.

Esa sería toda la prueba que tiene Faggionatto para haberse decidido a transformar a De Narváez en el nuevo imputado de la causa de la efedrina. No parece mucho, menos proviniendo de testigos de identidad reservada, un método muy usado por jueces que terminaron destituidos.

Hasta ahora, el primer candidato de Union-PRO para una diputación nacional por la provincia de Buenos Aires (rival directo del ex presidente Néstor Kirchner) era sólo un testigo. En esa condición había declarado ya en la causa -por escrito- sobre los contactos telefónicos y dijo que el celular era usado por uno de sus empleados.

Los nuevos testigos de identidad reservada declararon el 22 de mayo, aunque curiosamente en la declaración de uno de ellos aparece la fecha "16 de marzo", luego misteriosamente corregida por la de "22 de mayo".

"Errores" de este tipo -y acusaciones graves- abundan en las 38 denuncias que Faggionatto Márquez acumula en el Consejo de la Magistratura sin que este organismo se haya expedido aún sobre su situación y permita así las suspicacias que se abren sobre su actuación en el caso.

Ayer, el diario Página/12 publicó que el juez tiene en su poder copias de e-mails entre De Narváez y un periodista del diario La Nación. Le habrían llegado de manera "anónima", pero mal podrían servir de prueba si fueron obtenidos a través de un "hackeo" o con la "pinchadura" de casillas de correos electrónicos.

Uno de los dos nuevos testigos también aseguró -sin mencionar a De Narváez- que los narcotraficantes colombianos con los que dijo haberse reunido le comentaron "que tenían un empresario político, que era un familiar indirecto de ellos, que tenían la mayor de las confianzas y además tenía dinero aquí para gastos operativos".

Una campaña de afiches callejeros atribuida al kirchnerismo buscó desacreditar en los últimos días a De Narváez por haber nacido justamente en Colombia.

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