La pobreza une a la oposición

Por: Laura Serra.

Desde Pro hasta Proyecto Sur coinciden en evitar sistemas clientelistas.

El combate contra la pobreza logró ayer lo imposible: que alrededor de una mesa de trabajo se sentaran representantes de todo el arco opositor, desde Pro hasta Proyecto Sur. Por primera vez, diputados de distintos signos políticos opositores se reunieron, de manera informal, para intentar limar diferencias y avanzar en un proyecto común de asistencia hacia los sectores más vulnerables de la población sin caer en el clientelismo.

Ante la demora del oficialismo en debatir el problema en el Congreso, la oposición pretende articular una postura conjunta para forzar esa discusión. Cuenta para ello con el guiño de la Iglesia, que ayer le presentó al Gobierno su propio plan de ayuda a la infancia; éste consiste en un ingreso básico para la igualdad y la equidad en la niñez -BIEN-, el cual alcanzaría los $ 180 por cada menor de 18 años cuyos padres no perciban hoy una asignación familiar o se beneficien con deducciones al impuesto a las ganancias.

El proyecto de la Iglesia desnuda las diferencias que hay en la oposición sobre cómo combatir la pobreza, diferencias que, ahora, sus distintos referentes intentan limar. Para la Iglesia el beneficio debería apuntar, a priori, a los sectores más vulnerables; en cambio, para el Acuerdo Cívico y Social y Proyecto Sur la asignación debe ser universal, es decir, debe alcanzar a todos los niños, más allá de la condición económica de sus padres. Argumentan que la universalización del beneficio evitará las prácticas clientelistas del Gobierno.

El bloque de Pro y del PJ disidente se inclinan por destinar el beneficio a los sectores más vulnerables. Coinciden con la Iglesia en instrumentar este sistema por medio de una tarjeta magnética sobre la base de datos de la Anses, para acotar las posibilidades de clientelismo.

De todo esto se conversó ayer durante la reunión de trabajo que compartieron los diputados Federico Pinedo (Pro), Claudio Lozano (CTA), Juan Carlos Morán (Coalición Cívica), Cinthia Hotton (Pro), Jorge Sarghini (PJ disidente) y el diputado electo Eduardo Amadeo (PJ disidente). Hubo algunos acuerdos básicos; uno fundamental: que cualquiera que sea el mecanismo por instrumentar para combatir la pobreza, éste debe evitar como sea el clientelismo.

El oficialismo, por su parte, trabaja en la más absoluta reserva en un proyecto propio. Anteayer, el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, junto con Héctor Recalde y Juliana Marino, presidentes de las comisiones de Trabajo y de Familia, respectivamente, avanzaron en un texto que consistiría en extender la asignación familiar de $ 180 a quienes hoy no lo perciben.

La iniciativa, en borrador, es similar a la de la Iglesia, pero no cuenta aún con el aval del Gobierno.

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