Por la pobreza el municipio busca reforzar su presencia en los barrios

Ya funcionan 13 centros de desarrollo, denominados "Solares", en los viejos comedores municipales. Allí se aplican distintos programas sociales que procuran la inclusión de los niños y sus familias. Además de dar la ración de comida, se realizan actividades educativas, recreativas, deportivas, culturales y laborales.
Con el objetivo de producir un cambio en las políticas públicas de asistencia social, el municipio puso en marcha el Programa Solar. Por decreto, el intendente Mario Barletta creó en mayo de este año el Centro de Desarrollo Social, un dispositivo territorial que procura aproximarse a los barrios que registran los mayores índices de pobreza y exclusión.

En pleno proceso de formación, y con algunas experiencias más avanzadas, ya hay 13 solares distribuidos en la ciudad. Allí -antes, durante y después de las comidas-, asistentes sociales, profesores de educación física y también las mamás de los chicos que van a los Solares, han desarrollado un intenso trabajo, para que se transformen de "comedores municipales" -como se los identificaba previamente- en verdaderos centros de integración y desarrollo.

El objetivo principal del trabajo en los Solares es abordar desde políticas públicas locales la promoción y protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes en condiciones de exclusión y vulnerabilidad social, desde una perspectiva participativa que involucre al grupo familiar y al entorno barrial.

Para ello, cada Solar cuenta con un responsable que tiene la función de articular las distintas acciones que se impulsen desde el mismo y el Equipo Central Interdisciplinario de intervención en niñez y adolescencia, integrado por profesionales de diversas disciplinas como psicología, servicio social, derecho, terapia ocupacional y psicopedagogía.

"No hacer más de lo mismo"

"Los grandes problemas de exclusión y de fragmentación social dependen de las políticas económicas, y por eso el municipio tiene muy pocas posibilidades de revertir la base de estas desigualdades. Entonces pensamos en poner en marcha una política social innovadora para no hacer más de lo mismo, e intentar parar la máquina de excluir", dijo el secretario de Desarrollo Social, Alejandro Boscarol, en una entrevista con El Litoral.Se puso el foco entonces en "una mirada más integral para intentar no producir más fragmentaciones, tratar de coordinar todas las políticas que había a nivel provincial y nacional y que tenían impacto en el territorio y generar redes sociales a partir de intervenir directamente con las familias, y no a las personas como era antes. Se toma a las familias como una unidad donde se trabaja sinérgicamente con relaciones propias pero también con sus vecinos y en el territorio".

Así surgieron los Solares, "para avanzar en un mecanismo de proximidad, en un dispositivo territorial para estar presentes en los lugares donde están los mayores índices de pobreza y exclusión". Con estos Solares "tratamos de generar un espacio donde se integre no sólo la mirada tradicional de asistencia para cubrir necesidades materiales, sino también los espacios de socialización y vecindad, la ocupación del tiempo libre y las redes sociales. Y éste es el salto cualitativo que intentamos dar", agregó el funcionario.

Clientelismo

Con el proceso en pleno desarrollo, Boscarol asegura que "cambiar la idea con la que se venía trabajando en los barrios va a llevar mucho tiempo".

"Estamos generando mecanismos de intervención distintos, donde la relación del Estado con los que más necesitan sea directa, sin intermediarios, y ya hemos notado cambios. Puedo decir con toda tranquilidad que la estructura clientelar que existía en la ciudad ya no es fomentada desde el Estado, aunque no puedo asegurar que no exista. Empezamos a recorrer un camino para construir espacios en los que la presencia del Estado sea real y sea identificado como un espacio de ayuda y de promoción de los derechos".

Actividades en los solares

Atendiendo a las dimensiones de educación, nutrición, deporte y recreación, salud y cultura, la diversidad de actividades que se desarrollan en los solares es muy amplia y va desde un taller de candombe a una biblioteca, pasando por estimulación temprana y apoyo escolar.

En ese contexto, 200 niños de 0 a 5 años de los solares de La Guardia, San Lorenzo, Loyola Sur y el CIC de Facundo Zuviría, participaron del Proyecto Pedagógico de estimulación para la primera infancia y apoyo escolar, que incluyó el seguimiento del crecimiento de los niños, la realización de talleres con padres, festejos de fechas conmemorativas, visitas domiciliarias y una ludoteca, donde se trabaja con niños y padres a través del juego como eje y promotor del desarrollo del niño y la familia. También atendiendo a la educación, pero en 100 niños y jóvenes de 6 a 18 años, se realizó apoyo escolar, articulando con las familias y las escuelas.

La nutrición también tiene importancia en los solares: se asiste con 39.953 raciones de alimentos a las familias en situación de vulnerabilidad, de las cuales 2.200 son niños. La distribución de alimentos es acompañada con estrategias para poner en valor el almuerzo en familia, el seguimiento y atención de niños con bajo peso y cursos de formación para auxiliares de cocina y colaboradores.

En relación a la actividad deportiva y recreativa, un total de 3.000 niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores participan de actividades como fútbol, básquet, voley, handball, educación física, natación, circuito aeróbico, hockey, artes marciales, boxeo, aprovechando el aire libre en las inmediaciones de los solares y de la mano de los profesores de Educación Física. Además, casi 3 mil niños participaron de las colonias de vacaciones.

La promoción y prevención de la salud también tiene un lugar privilegiado en los solares. Se realizaron 886 libretas del niño y la familia, controlando también la vacunación y la salud integral de los más chicos. Profesionales de la salud del municipio, evaluaron los percentilos de 1.900 niños. Las campañas de prevención del dengue y de vacunación -con 4.800 dosis colocadas contra la gripe, la rubéola y la fiebre amarilla-, así como las distintas temáticas que aborda el programa "Miércoles Saludables", también llegaron a los solares.

Finalmente, y con distintos días y horarios en la semana, 2.500 niños, adolescentes y jóvenes participan de actividades culturales como Talleres de Candombe, de Movimiento, de Folclore, de Construcción de Instrumentos Musicales, Plástica, de Percusión, de Magia, Construcción de Barriletes, SOS Música, de Música y de Murga.

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