Pobreza infantil: hace tres años que el Gobierno no actualiza los datos

Pobreza infantil: hace tres años que el Gobierno no actualiza los datos
Para el INDEC, los afectados serían 2 millones; pero estiman que hay 5 millones.
Aunque el Gobierno lanzó la semana pasada una asignación de 180 pesos por hijo para trabajadores "en negro" y desocupados, no existen cifras oficiales actualizadas sobre la cantidad de menores que viven en hogares pobres e indigentes. Los últimos datos del INDEC sobre pobreza infantil -correspondiente a menores de 14 años- son de la segunda mitad de 2006.

Esto coincide con el momento en que comenzaron a producirse los desplazamientos de técnicos en el organismo nacional de estadísticas, bajo la influencia del secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Y representan un atraso de 3 años en las estadísticas.

En aquel momento, el 40,5% de los menores de 14 años era pobre. Y de ese total, el 14,3% era indigente, según el INDEC. Desde entonces, los datos oficiales informaron que la pobreza en los hogares fue achicándose en forma ininterrumpida y la población pobre se redujo casi a la mitad (de 26,9% a 13,9) y la indigente disminuyó más (de 8,7 a 4%).

Ante la falta de datos específicos, se puede estimar que lo mismo pasó con los chicos. Y entonces resultaría que ahora el 20% de los menores de 14 años viviría en hogares pobres, de los cuales el 6,5% pertenecería a familias indigentes. En números, habría unos 2 millones de chicos pobres, de los cuales unos 650.000 serían indigentes.

Las mediciones alternativas dicen otra cosa: que casi la mitad de los chicos de menos de 14 años serían pobres -unos 5.000.000-, de los cuales más de 1,5 millón vivirían en la indigencia, a pesar de que por una parte de ellos recibe algún tipo de subsidio, a través del Plan Familias u otros planes similares.

Esto marca una diferencia de 3 millones de menores entre una estimación y la otra. Y se agrega que las cifras oficiales marcan la baja constante de pobreza e indigencia desde 2003, mientras las estadísticas alternativas marcan que, a partir de fines de 2006, se produjo una inflexión y ambos indicadores estarían en franco ascenso.

Conclusión: para el oficialismo el problema se achica y la situación social mejora. De ahí que sostenga que el mantenimiento del actual modelo económico, unido a la nueva asistencia focalizada, ayudaría a mitigar el problema. Para las mediciones alternativas, los indicadores sociales se deterioran y el número de chicos pobres crece.

¿La ayuda de $ 180 mensuales por chico alcanza para hacer frente a la pobreza familiar?. Responder a este interrogante implica encontrarse nuevamente con el obstáculo de la falta de confianza en las estadísticas oficiales.

El valor de la canasta básica familiar del INDEC -que es la referencia para medir la indigencia¿ de un matrimonio con 2 hijos es de $ 458 mensuales. El subsidio por 2 hijos ($ 360) representaría casi el 80% de la canasta básica oficial. Las mediciones alternativas, como la elaborada por la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, que supera los $ 1.000 mensuales, marcan que la asignación solo representaría una tercera parte del valor de la canasta familiar.

La principal paradoja reside en que Argentina enfrenta esta realidad social tras haber pasado por 6 años de crecimiento económico ininterrumpido (de 2003 a 2008), con tasas de expansión del PBI que rondaron el 8%. Además, esto se dio en medio de un contexto internacional que hasta mediados de 2007 fue muy favorable.

Ahora, con un creciente déficit fiscal y con la necesidad de endeudarse en los mercados de créditos privados para cubrir gastos, los indicadores sociales y laborales podrían sufrir un mayor deterioro. El problema sigue estando en la concentración económica y en la matriz productiva y distributiva, un tema del que muy pocos quieren hablar y menos solucionar.

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