La pobreza y el desempleo, en el tope de los temores de la crisis que no cede

Como no ocurría desde 2002, los problemas económicos vuelven a estar entre los más nombrados por los argentinos.
El miedo a quedarse sin trabajo crece, mientras las empresas no muestran signos de realizar inversiones para frenar la caída. La inflación, la evaporación de las horas extra, entre otros temas, hacen crecer la cantidad de familias en riesgo de indigencia. Es por eso que la preocupación de los argentinos sobre la pobreza está en niveles similares a los del estallido de la convertibilidad. Sin embargo, los encuestados muestran "voluntarismo" y creen que su situación personal mejorará algo el año que viene.

Por Rodolfo Barros

La pobreza y el desempleo están, como no lo hacían desde la crisis de 2002, nuevamente entre los principales temas de preocupación de los argentinos.

Un estudio de la consultora Ipsos Mora y Araujo realizado a fines de agosto y procesado hace unos días muestra que los temas económicos volvieron a nombrarse como los principales problemas del país, en detrimento de la educación y la salud.

El tándem delincuencia/robos/inseguridad sigue al tope de las preocupaciones, pero ahora seguidos de cerca por la falta de trabajo.

No es para menos. De acuerdo a los datos del INDEC, durante la crisis se perdieron más de 200 mil puestos de trabajo en blanco. A su vez, estimaciones privadas ubican a la tasa de desempleo en alrededor de 12%, lejos de lo que aseguran las cuentas oficiales.

Si bien la encuesta muestra que los consultados tienen una visión positiva sobre el devenir del país y de su situación personal, los especialistas que la hicieron creen que se debe más a una visión voluntarista que a algo real, ya que constrasta con la percepción de los encuestados sobre el futuro de su trabajo, por ejemplo.

Para Santiago Rossi, director ejecutivo de Ipsos Mora y Araujo, responsable del estudio, las expectativas de los argentinos respecto del empleo no están fogoneadas por los medios, como podría ocurrir en el caso de la denominada "inseguridad".

"En las fechas que hicimos el estudio no hubo una gran presencia en la prensa de temas ligados a desempleo y pobreza", explicó el especialista.

No obstante, cuando el equipo de Ipsos Mora y Araujo le preguntó a los encuestados: "¿Qué tan probable es que usted, alguno de sus familiares o alguien que conozca pierda su empleo por la situación económica del país en los próximos seis meses?", 31% lo consideró bastante probable y 17% muy probable.

Sólo 13% lo consideró nada probable.

Las expectativas de los encuestados están en línea con los análisis de especialistas como Ernesto Kritz, de SEL Consultores, que afirman que el mercado laboral se encuentra enfermo desde 2007, con baja tasa de creación de puestos, antes de que lo afectara la crisis internacional y la interna, tras el conflicto agrario.

También con un estudio realizado por el departamento de Economía de la UCA en mayo: "La desaceleración en el ritmo de creación de empleo y, más tarde, la retracción económica local e internacional generaron un incremento de la desocupación alcanzando el 12% en mayo de 2009".

El trabajo también advirtió que, al mismo tiempo, aumentó la proporción de empleo de baja calidad: "Los trabajadores con empleos precarios o con subempleos inestables constituyeron aproximadamente el 55% del total de los ocupados, lo que muestra un punto de inflexión en la generación de empleo de calidad observado en los anteriores relevamientos".

La desocupación afecta, según la UCA, más a las provincias que al Gran Buenos Aires. En el interior creció 71%, al pasar de 7 a 12% en un año.

Bajo la línea. Pero si la falta de empleo y/o la posibilidad de perderlo preocupa a los encuestados, la pobreza muestra un salto alarmante en la percepción de los argentinos.

La encuesta de Ipsos muestra que el nivel de preocupación sobre el tema alcanza los niveles de 2002, en plena crisis de la convertibilidad.

En agosto, el economista Javier González Fraga calculaba para PERFIL que en la Argentina unas 5 mil personas por día caían en la pobreza, fruto de la desocupación y la creciente subocupación, con industrias que erradicaron las horas extra, por ejemplo, además de la inflación. Unos días más tarde, la presidenta Cristina Kirchner aseveraba que el problema del país "no es la pobreza sino la inequidad" en la distribución de los recursos. "Argentina tiene mucha riqueza, lo que hay que hacer, además de seguir generando más riqueza e inversiones, es distribuir mejor lo que producimos", dijo la Presidenta en un acto en Quilmes.

Para los encuestados del estudio de Ipsos, la pobreza es un problema, y 49% reclama que el Gobierno ponga énfasis en la producción y el crecimiento económico, y 45%, en la distribución de la riqueza para disminuir la pobreza.

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