*Pobre negocio hace la UCR en la capital

La imposición del PJK para encabezar con Darío Martínez la lista de concejales, no parece el mejor negocio para un radicalismo en alza por haber asumido una posición opositora al kirchnerismo nacional. Mejoran posibilidades para el MPN y para UNE.
La definición de encabezar la fórmula oficialista municipal con un concejal del PJ, en este caso Darío Martínez, dejando en segundo lugar a la radical Marta Búffolo, solo se entiende en función de un pacto preexistente, pero puede ser un negocio muy malo para el radicalismo, tal vez el peor de lo que lleva esta gestión municipal.

Entre quienes gustan analizar la estrategia política, se marcaban algunos puntos básicos poco entendibles desde el pragmatismo político. Por ejemplo ¿Por qué el intendente Martín Farizano no calculó la fecha de los comicios una semana después, para que el cierre de las alianzas se pudiera hacer después de los comicios del 28?

No es una pregunta casual: tiene que ver con una lógica casi irrefutable, ya que el 28 se mide fundamentalmente el nivel de aceptación que tiene actualmente el kirchnerismo. Si se da, como se prevé, una fuerte ventaja para el candidato radical, Horacio Quiroga, en desmedro del que lleva el PJK, Ramón Rioseco, naturalmente el radicalismo hubiera quedado mejor posicionado para imponer un primer lugar en la fórmula para la elección de concejales.

La segunda pregunta que se hace es ¿Por qué el radicalismo insiste en una concertación con el PJ y con el ARI a nivel municipal, dejando que UNE (Mariano Mansilla) y Libres del Sur (Jesús Escobar) compitan por su lado? La pregunta tampoco es de perogrullo: indica un nivel de análisis que los mismos radicales hacen, sobre que hubiera sido más conveniente mantener la fórmula radical, dejar que el peronismo presentara la suya (y se hiciera cargo de sus debilidades internas) y medir fuerza con Mansilla y el UNE (fuerza a la que prácticamente todos quieren acotar).

Total, el MPN igual haría su elección sin grandes cambios, se presenten todos juntos o por separado; y en definitiva, en el Deliberante después el oficialismo podría formar su bancada con la tan promocionada "unidad en la diversidad".

Tal como se han presentado las cosas, con tres alianzas y cuatro partidos para los próximos comicios municipales, el negocio será para el MPN y para UNE, fundamentalmente. Las tres alianzas son: Juntos por Neuquén (PJ-UCR-ARI-Frente Grande); el Frente Pro Federal, construcción peronista análoga a la que presenta este domingo como candidato a Héctor "Tabo" Inda, es decir, el peronismo más cercano al MPN; y Todos por Neuquén, un rejunte entre el MID y la Democracia Cristiana, sin demasiadas expectativas.

Como partidos, irán entonces el MPN (define candidatos por interna, el 5 de julio) , Recrear (lleva a Leandro López); UNE, con Mariano Mansilla; y Libres del Sur, con la postulación para su reelección de Mercedes Lamarca.

Se puede prever que el MPN, con los candidatos que resulten de su interna, movilizado y con hambre después de una sequía de 10 años en la capital, pondrá toda la carne en el asador. Por otro lado, Mariano Mansilla y UNE son concientes de que la construcción del partido provincial que quieren hacer a la medida de un "MPN progresista" tiene en esta elección un paso fundamental, por lo que también pondrán todo el empuje.

Enfrentarán, sin duda, a la alianza oficialista PJ-UCR, que irá cargando una enorme contradicción: la de mostrar una UCR en alza grancias a su posicionamiento anti-K, subordinada a un peronismo K en baja. Muy difícil de explicar para el electorado.

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