Pobre impacto en el servicio del fideicomiso de EDECAT

La empresa usó más de diez millones para pagar boletas atrasadas a la mayorista energética y realizó una inversión reducida en obras.
Tres años después de que la Legislatura aprobara la creación de un fideicomiso para realización de obras con el dinero que el Gobierno reconoció a EDECAT en concepto de deuda estatal, el impacto en el servicio fue muy pobre, a pesar de los múltiples problemas que presenta la distribución, especialmente en la Capital, y que se atribuyeron a la falta de inversión histórica en la red.

Distintas circunstancias impidieron la ejecución de los más de 30 millones de pesos que la Provincia entregaría a la empresa por la deuda de los municipios en su conjunto y de las oficinas de la Administración Pública.

Aunque el Estado provincial aún debe depositar una cifra superior a los 7 millones de pesos, no hay obligación hasta que no se avance en la concreción de las obras y se consuman los saldos existentes.

En este sentido, EDECAT sigue demorando la propuesta de inversión de unos 18 millones de pesos en distintos trabajos, parte de los cuales estaban contemplados en el denominado Plan Director.

A mediados del año pasado, durante una reunión de la Comisión Bicameral de seguimiento de las privatizadas, los funcionarios del Ministerio de Obras y Servicios Públicos informaron que se habían ejecutado apenas un 30% de las obras previstas en ese plan, y que sólo el 22% tenía las certificaciones y estaban aprobadas por los técnicos oficiales.

Esto implicaba que el grueso de los fondos ya depositados no tenían un impacto real en la deficiente prestación.

Uno de los problemas que enfrentó EDECAT fue la fuerte deuda que arrastraba con la administradora del mercado mayorista de energía (Cammesa), que obligó a la Provincia a "adelantarle" en dos oportunidades fondos para pagar las boletas atrasadas. En total, más de 10 millones de pesos fueron usados de esta manera irregular, con el compromiso de EDECAT de devolverlos.

Por otro lado, con el cambio de autoridades y la entrada de los directores estatales, implicó la paralización del Plan Director, ya que se comprobaron inconvenientes con algunas obras que ejecutó la anterior conducción. Luego se acordó la presentación de otra propuesta.

Problemas en el arranque

Tras la aprobación legislativa del fondo fiduciario, a finales de 2006, el Gobierno tardó más de seis meses en su constitución, según justificó, por "problemas burocráticos" en la entidad bancaria, y nueve meses en realizar el primer depósito. Esto implicó una primera demora en el comienzo de las obras previstas.

Recién en agosto de 2007 la Provincia realizó el primer depósito, de 10 millones de pesos, la mitad de los cuales sirvió para que EDECAT, conducida entonces por la familia Taselli, pagara boletas atrasadas de la energía que compra en el mercado mayorista.

Luego se fueron realizando más depósitos, sin que se haya mantenido el ritmo en la ejecución de las obras. A finales de 2008, luego de la intervención estatal de la firma, ésta recibió otro aporte por deuda, de 5,3 millones, que aún no fueron devueltos.

Compromisos que no se cumplieron

Cuando la Provincia decidió, en plena renegociación del contrato con EDECAT -cuatro años atrás-, hacerse cargo de la deuda de las comunas, éstas firmaron un acuerdo en el que se comprometían a no caer nuevamente en mora.

Aunque en este tiempo las autoridades cambiaron en la mayoría de los distritos, no hubo mayores intentos por evitar que la deuda volviera a acumularse.

EDECAT informó que actualmente son 27 los municipios que están en mora por boletas impagas, acumulando una deuda total que supera los 4,3 millones de pesos.

Repitiendo una modalidad de presión que ya hizo anteriormente, la distribuidora energética envió notificaciones judiciales a los intendentes, a pesar de lo cual la mayoría no se presentó para negociar un plan de pago.

Por ese motivo, advirtió que comenzará con los cortes a las dependencias municipales a partir de este mes.

Estas restricciones no alcanzarían al alumbrado público, sino a las dependencias y oficinas de los municipios.

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