La pluralidad es el resguardo para la prensa

Por Fernando Gonzalez

Hay una cuestión clave con el proyecto de ley de radiodifusión que ayer presentó en sociedad la Presidenta. Los Kirchner no son confiables como para dejar sólo en sus manos el debate y la ejecución de los cambios que los medios de comunicación necesitan para adecuar su funcionamiento a los tiempos que corren.

La historia enseña que el mecanismo preferido de Néstor Kirchner para controlar o influir sobre la prensa en Santa Cruz fue la presión. Y no mejoró cuando llegó a la Presidencia, sino que buscó trasladar aquel modelo provincial a la escala nacional.

Los Kirchner acuden hoy a la compra de medios a través de empresarios amigos y a la agresión directa como herramienta de discusión. Los ataques públicos al Grupo Clarín son apenas un ejemplo de la concepción que tienen del periodismo. La prensa es buena cuando no los critica y es mala cuando señala sus errores. No son los únicos dirigentes que piensan así, pero son los que gobiernan en estos días alterados.

Por eso, lo más adecuado sería que fueran las fuerzas políticas del Congreso votadas el 28 de junio por la sociedad argentina las que diseñen el planeta moderno de la comunicación. La pluralidad es siempre el mejor resguardo para un tesoro tan preciado como la libertad de expresión.

Comentá la nota