Plomeros no, candidatos sí

Por: Osvaldo Pepe

El Ministerio de Espacio Público porteño sigue adelante con una cruzada que en tiempos de campaña política suena a, digamos, cierta candidez. Se trata de penalizar a plomeros, electricistas, profesores de toda laya y un amplio género de buscavidas esos que ponen cartelitos en los postes de alumbrado público o paradas de colectivo en busca de alguna changa decente o, incluso, de actividades menos nobles.

Vale decirlo: en tanto uso del espacio público en beneficio privado sin pago alguno y de modo indiscriminado, la conducta agrede la estética urbana y debe ser sancionada, aunque las multas (llegan a $ 5 mil) suenan desproporcionadas. La pregunta es si esta movida de prolijidad urbana no quedará en ridículo frente al aluvión de pintadas y propaganda política variada que los partidos, el PRO incluido, desde luego, y los frentes súbitos –esos en los que nadie, ni sus propios cultores, cree– descerrajarán hasta el 28 de junio sobre el paisaje del área metropolitana con consensuada impunidad.

Unos buscan laburo, otros buscan votos. Y acaso también empleo bien remunerado en las cámaras legislativas, aunque en estos casos luego unos renuncien y otros no asuman sus candidaturas "testimoniales", bonita palabra ahora vaciada de sentido. Estarán en diarios, radio, TV, foros de Internet y desbordarán la ciudad con su oferta en carteles, pegatinas y pintadas. Aunque en su artículo 64 (ter), el Código Nacional Electoral los prohíbe antes de los 32 días previos al comicio, los afiches, como informó Clarín, ya están en las calles omitiendo la palabra "candidato" para evitar sanciones que, en otro orden, se les aplican a plomeros y demás buscavidas. Bonita manera de arrancar la campaña electoral. Mintiendo.

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