Un plebiscito podría anular la amnistía a militares

Hoy se decide el futuro de la ley de caducidad
MONTEVIDEO.- Veinte años después de que los uruguayos ratificaran una ley que supuestamente cerraba el revisionismo de los hechos de la dictadura, el tema vuelve a estar presente hoy en las urnas.

Se trata de la posibilidad de anular en un plebiscito la norma más polémica en el último cuarto de siglo en el país: la ley de caducidad que posibilitó una amnistía a militares y a policías acusados de violaciones a los derechos humanos durante aquel régimen de facto que fue de 1973 a 1985. Para ello, se requiere que más del 50% de los votantes rechacen la norma.

Ayer, los dos principales candidatos presidenciales mostraron sus diferencias: José Mujica en favor de la anulación, Luis Lacalle (Partido Blanco) en contra. El candidato del Frente Amplio insinuó la figura del punto final cuando aludió a una posible derrota de la posición favorable a la anulación: "No tengo otro camino que respetar" la decisión del electorado, dijo Mujica, que no había querido respaldar el plebiscito, pero la avalancha de firmas y la presión de sus seguidores lo hizo cambiar de opinión.

Lacalle dijo ayer que no vota la enmienda porque entiende esa ley como parte del "estatuto de la salida de la dictadura". A su juicio, tal salida se produjo con tres leyes, la de amnistía a presos políticos y ex guerrilleros (aunque no hubieran cumplido pena), la de reintegro a funcionarios públicos destituidos en la dictadura y la de caducidad. Recordó que fue ratificada por el pueblo en referéndum. Anteriormente, ya había señalado: "O se vuelve para atrás todo, lo que sería algo inapropiado para la pacificación del país, o se dejan las cosas como están".

Esta semana, la Corte Suprema se expidió sobre un recurso presentado por la fiscal Mirta Guianze, impulsora de muchas investigaciones de desaparecidos, y por unanimidad declaró que la norma era inconstitucional.

El curioso nombre de la ley obedece a la fórmula jurídica acordada por el entonces presidente colorado Julio María Sanguinetti y el líder de la oposición, Wilson Ferreira Aldunate (Partido Nacional). Desde que se votó la amnistía para militantes de izquierda, se hablaba de la conveniencia de alguna solución política para las acusaciones contra militares. Las fuerzas armadas habían entregado el poder tras un acuerdo con el Partido Colorado y el Frente Amplio conocido como "el Pacto del Club Naval".

No hubo cláusulas sobre amnistías, pero militares y otros dirigentes políticos consideraron en ese pacto que se sobreentendía que las fuerzas armadas permitían la vuelta a la democracia mientras sus mandos y efectivos no terminaran en prisión.

El Partido Nacional aceptó votar una amnistía para militares y policías siempre que la ley reconociera en su texto que eso era consecuencia de aquel pacto en el que no participó, pero, sí, la izquierda uruguaya.

Votada por colorados y la mayoría de los blancos, la ley implicó el cierre de las investigaciones, pero la izquierda impulsó un referéndum, que se concretó en 1989: el 57% votó en favor de mantener la ley y el 43%, en contra. En 2000, el gobierno de Jorge Batlle reabrió la investigación y se aclararon casos de desaparecidos y con la llegada de la izquierda al gobierno, en 2005, se encontraron huecos legislativos para enviar a la cárcel a las principales figuras de la represión.

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