Con un plebiscito, buscan que Lula siga 4 años más en el poder

Con un plebiscito, buscan que Lula siga 4 años más en el poder
Está listo en el Congreso un proyecto para convocar en setiembre a una consulta popular para reformar la Constitución. Incluye la posibilidad de re-reelección, algo que hoy no está permitido. La candidata del PT se repone de un cáncer.
El plan de un tercer mandato para el presidente Lula da Silva está más avanzado de lo que se presumía. Está listo en el Congreso brasileño un proyecto específico, que cuenta ya con las 171 firmas necesarias de legisladores y que de ser aprobado permitirá al presidente, los gobernadores e intendentes, ser elegidos dos período consecutivos adicionales al inicial. La Propuesta de Enmienda Constitucional propone incluso realizar un referendo el tercer domingo de septiembre próximo para que el pueblo decida por el sí o por el no a la re-reelección.

La enmienda está en manos del diputado Jackson Barreto, quien revista en las filas del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, una organización centrista integrante del gobierno de Lula da Silva. De acuerdo con declaraciones del legislador al diario Folha de Sao Paulo, la propuesta se justifica por sí sola: "No hay ninguna razón lógica para prohibir un tercer mandato sucesivo porque, en rigor, cabe al electorado decidir en las urnas por la continuidad o discontinuidad".

El diario paulista consigna que el proyecto cuenta con el respaldo de buena parte de los parlamentarios del PMDB (la principal fuerza en el Congreso), del PT y de otros partidos aliados. Lo notable, sin embargo, es que también cuenta con apoyo de congresistas de la oposición. Según sus propias confesiones, el diputado Barreto estaba listo para presentar la reforma constitucional en abril. Pero el cáncer detectado en la ministra Dilma Rousseff, oficialmente declarada por Lula da Silva como su candidata en las elecciones presidenciales de 2010, hizo que el legislador desistiera de su propósito. "Sería una falta de delicadeza" sostuvo. Ahora, Barreto aguarda una señal verde del PT y de su partido para lanzar la propuesta, dado que la reelección de Lula para un tercer período de 4 años es la única solución que imagina el oficialismo para competir contra la oposición en el caso en que la ministra Dilma deba abandonar la disputa por la enfermedad. En el escenario hay un nuevo dato que puede acelerar el plan de re reelección: dos grandes líderes socialdemócratas, el gobernador paulista José Serra y el gobernador de Minas Gerais Aécio Neves están por unirse en la misma combinación electoral: el primero como candidato a presidente y el segundo como vice. Para la oposición es la fórmula de los sueños (ver pag 19).

El Partido de los Trabajadores no se ha expresado públicamente sobre el asunto. Pero sí lo hicieron varios de sus líderes políticos y congresistas. Los más convencidos son los dirigentes del norte y nordeste del país, donde Lula mantiene una posición imbatible respecto de sus opositores. Es el caso del diputado João Paulo Lima e Silva, ex intendente de Recife, y del senador João Pedro, del estado de Amazonas.

Pero también apoyaron el plan los diputados petistas Devanir Ribeiro y Nilson Mourao. Ambos dijeron que "crece día a día el apoyo a esa tesis en los corredores del parlamento. Si Dilma tuviera cualquier dificultad, creemos que esa enmienda tendrá grandes chances de prosperar".

Según Fernando Marroni, también legislador del PT, hay voluntad dentro del partido de avanzar con la reforma que abra las chances de un tercer mandato. Confesó que si hoy la organización se muestra tímida es, precisamente, por causa de la candidata. Marroni dijo que en el PT hay una "amplia" base a favor de la continuidad del actual gobierno.

En el ballet político brasileño nada debe extrañar, ni siquiera el apoyo que dieron a la iniciativa de re-reelección el ex presidente Fernando Collor de Mello, ahora convertido en respetable senador, y el titular del Partido Laborista Brasileño (PTB) Roberto Jefferson, quien en 2005 provocó con sus denuncias contra varios ministros (por coimas a miembros del Congreso) la peor crisis política del gobierno de Lula. Como sea, la decisión no podrá pasar de junio. Aprobar la reforma requiere que cada Cámara vote dos veces a favor del proyecto. El tiempo que resta es corto y el presidente Lula da Silva debe estar pensando estos días, en que está de gira por el exterior, qué decisión tomar. Según los analistas brasileños, la coalición oficialista en el Congreso tiene los votos suficientes para hacer aprobar rápidamente el proyecto. Desde ese punto de vista, no sería imposible.

Por el momento, la precandidata de Lula ha demostrado una notable capacidad para enfrentar el tratamiento de su cáncer linfático sin que esto haga mella en su actividad. Como afirman los analistas brasileños, la propia dolencia puede redituarle incluso más popularidad. No deja de ser un dato el crecimiento de la ministra Rousseff en las encuestas: ya está en 20% de las preferencias, cuando hace tres meses le daban apenas 13%.

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