Plebiscitar la gestión: Un riesgo innecesario

Como en la popular parodia televisiva, los comicios del 28 pondrán en el escenario político quien "queda nominado". Si los Kirchner pierden la mayoría, como lo marcan de manera determinante algunas encuestas, llegará la hora de que los "caciques" provinciales demuestren un mejor posicionamiento con vistas a las presidenciales del 2011.
Es por eso que Gildo Insfrán, al ver desde arriba cómo sus "pupilos" perdían terreno estrepitosamente ante Buryaile y sus seguidores, salió a ponerle el cuerpo a la campaña y ha bajado claramente la orden que quiere un resultado contundente, que le permita al PJ mantener los dos diputados nacionales. Utopía hoy inalcanzable.

Son dos lecturas posibles, por un lado, mantenerse como figura incólume en el norte del país, como señal clara para el justicialismo. Y por el otro, posicionarse nuevamente sin fisuras para emprender un nuevo mandato en el 2011, si no es "invitado" a integrar fórmulas presidenciales. Esta posibilidad es evaluada seriamente tras las declaraciones de Carlos Reutemann, que lo ve a Insfrán como presidenciable.

Sin testimoniales

Si bien en Formosa no se lanzaron candidaturas testimoniales, "el candidato" es Gildo Insfrán. Es el gobernador quien de nuevo ha salido a pedir el voto para los postulantes del PJ. Y esos candidatos hasta hoy, aparecen en un lejano tercer plano. Juan Carlos Díaz Roig y Oti Morales, no muestran el rostro en la campaña. "Ya van a aparecer. Es una estrategia publicitaria", explicó "Juancho Compañero" en diálogo con el programa El Mirador, de radio 10.

Pero lo que olvidó mencionar es que la campaña es corta y en este aspecto, el "Pelado" Buryaile les ha sacado varios cuerpos de ventaja y esto ha quedado demostrado en el acto que se realizó con la Mesa de Enlace, donde concurrieron vecinos autoconvocados y no existieron aparatosas movilizaciones, como la que ocurrió en el Cincuentenario.

Y en la quincena que queda para las elecciones ¿quedará margen para que los candidatos del PJ se muestren?. Díaz Roig sí tuvo un momento de sinceridad cuando admitió que "de nuevo" se plebiscita la gestión de Insfrán.

Esa es realmente la estrategia que ha puesto en marcha el PJ en la campaña. Que sea el gobernador quien encabece la campaña, con un claro mensaje. Al votar al PJ se está apoyando a Insfrán. Porque si es por candidaturas, han perdido por lejos con Buryaile, tanto en capital como por el interior provincial.

Guerra de sublemas

En la capital, la cara de la campaña también es el intendente Fernando de Vido. Por debajo está la sorda guerra de los sublemas a concejales justicialistas por el "espacio territorial".

Todos reconocen que el candidato "oficial", José Alloi, tiene un techo, por más estructura que se le ponga detrás. Por esa brecha quieren filtrarse los demás candidatos, en una frenética y maratónica campaña en los barrios. Incluso motiva la gala de ver cómo se entrecruzan con reuniones en el mismo barrio.

Cuesta arriba

Mientras el justicialismo está lanzado de lleno a la campaña, la oposición también hace lo propio. No cabe duda que la tarea se ha polarizado: por un lado el PJ y por el otro el Frente Cívico y Social, cuya cara más visible es la del dirigente ruralista, candidato a diputado nacional, Ricardo Buryaile que ha ganado notoriedad en el plano provincial y acaparando también pantalla nacional. Este motivo es de gran disgusto para los inquilinos del quinto piso, pese a que el ruralista, se cuidó de no perjudicar la imagen del lagunense (por ahora).

En ese escenario, algunos dirigentes de la oposición ya se ponen a pensar en la eventualidad de enfrentar con buenas posibilidades de éxito las elecciones gubernativas de 2011.

Lo cierto es que la imagen de Buryaile crece en el electorado y ya es el nuevo referente de una verdadera oposición unida en Formosa. Hoy en día, es "la figura". Al igual que otras nuevas, como la del dirigente maderero y candidato a diputado provincial, Miguel Ángel Ventimiglia.

Preocupación

Ahora lo que preocupa a los popes del PJ que monitorean la campaña en la capital es el crecimiento que está registrando el candidato a concejal Gabriel Hernández, en cuanto a intención de voto. Incluso analizan meterse en la puja de los sublemas radicales para "darle una mano" a algún candidato que le pueda restar votos a Hernández. No lo quieren al ex intendente en el Concejo, porque saben que tiene oficio político y desde una banca es capaz de causarle dolores de cabeza al oficialismo.

A quince días de las elecciones se espera el empujón final. Desde el oficialismo, toda la estructura del Estado estará volcada a la campaña. La oposición buscará, con pocos recursos y más problemas logísticos, mantener el crecimiento que le dan las encuestas.

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