Playa Grande: corre el tiempo y peligra la nueva concesión

Los tres titulares de la explotación de balnearios en Playa Grande siguen en conflicto con la comuna. No aceptan irse en abril y exigen dos años más de concesión. Esto impide que se inicie el nuevo proceso de licitación para las próximas temporadas.

La demora en la resolución del conflicto desatado a finales del año pasado con tres concesionarios de balnearios en Playa Grande pone en riesgo el nuevo proceso de licitación que impulsa la comuna.

Según se informó a LA CAPITAL, todavía no fue firmado el decreto que cierra administrativamente el rechazo al planteo de reclamo de los empresarios "rebeldes". Recién cuando esto ocurra será presentada por la Municipalidad una denuncia ante la Justicia local contra las firmas Leopoldo S.A y Paseo de las Toscas S.A, titulares de la concesión de tres unidades y que se niegan a aceptar el plazo de abril como fecha de finalización del vínculo.

No obstante, desde un principio el Ejecutivo mostró voluntad de no pedir el desalojo de los concesionarios rebeldes hasta el final de la temporada, aunque esto confrontara directamente con los tiempos necesarios para licitar y adjudicar las unidades de cara a la temporada 2009-2010.

"Para iniciar el proceso de licitación, además de tener todas las unidades liberadas, se necesita redactar el pliego de bases y condiciones del nuevo contrato, y eso no se hace de un día para el otro", manifestó con cierta preocupación la concejal por la Unión Cívica Radical y presidenta de la Comisión de Turismo del Concejo, Cristina Coria.

Justamente, Coria hizo referencia con ese comentario a los tiempos del proceso y los distintos pasos requeridos. Y esto demanda varios meses hasta la adjudicación final. Hay quienes creen que esperar hasta Semana Santa es lo ideal, pero luego deberían acelerarse los distintos trámites administrativos para llegar con prudente holgura a la inminencia de la próxima temporada.

Desde el Ejecutivo no se informó aún sobre la confección de los pliegos. Si bien todavía no está definida la suerte de esas tres unidades, la redacción de los pliegos puede ser ya un avance importante. Y no es algo que llevará poco tiempo.

El último año se concesionaron las playas Mariano y Punta Iglesia y fue un trámite relativamente sencillo. Sin embago, los antecedentes de los conflicto en Playa Grande y la renovación de ese sector en el horizonte, con la construcción del corredor nocturno sobre la escollera Norte, obligarían a que fueran más profundamente evaluados los aspectos de duración del vínculo, tipo de canon conforme al progreso del sector, etcétera.

El conflicto

Una ordenanza promulgada en septiembre llevó a que en diciembre el intendente Gustavo Pulti, tal como lo había anticipado en el comienzo de su gestión, avalara el inicio de un ordenamiento de los balnearios de Playa Grande.

La intención es poner en marcha un plan administrativo para licitar nuevamente las distintas unidades ubicadas entre los dos edificios del Inidep, el nuevo y el viejo, ahora remodelado y llamado La Normandina.

Desde el punto de vista legal y administrativo, la Municipalidad dio por concluido el contrato de concesión de todas la unidades y negoció para no hacer efectiva la prórroga de 5 años anunciada inicialmente. A cambio de esto redujo el lapso agregado a 2 años con fecha de finalización el 30 de abril de este año.

La mayoría de los concesionarios aceptó esa modificación, pero no lo hicieron así los titulares de las firmas Leopoldo S.A y Paseo de las Toscas S.A, a cargo de las unidades A4, 7 y 8. Entonces la Municipalidad, luego de la ratificación de los concesionarios de no ceder los balnearios a fin de año, les dio un plazo a comienzos de año para aceptar lo consensuado, intimándolos a la entrega en abril.

Los tres titulares volvieron a negarse y presentaron un recurso de reclamo, pero el gobierno municipal lo rechazó. Los empresarios sostienen que la prórroga es innegociable y que la misma caduca en abril de 2001.

Con el conflicto sin resolverse, el proceso de licitación se derrumba, teniendo en cuenta que desde un principios y con buen criterio el gobierno municipal aseguró que el tema se manejaría de manera integral. Por ello es que iría en contramano con el planteo inicial del Ejecutivo cualquier tipo de licitación parcial.

Por lo pronto, habrá que esperar que en la comuna cierren lo administrativo y luego presentarse ante la Justicia. Entonces la determinación de la Justicia local acerca del posible desalojo será necesaria o bien, alguna otra solución entre las partes que no ponga en riesgo el futuro inmediato de Playa Grande.

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