La playa donde pagaron por Bergara y hace 12 años mataron a Cabezas.

La zona es “estratégica” para huir a otros sitios de la Provincia. Allí pagaron por la liberación del empresario.
Las playas de Pinamar no sólo son elegidas por los políticos kirchneristas y duhaldistas para pasar el verano: esta madrugada los secuestradores del empresario Leonardo Bergara la eligieron para efectuar el pago del rescate. Un día particular ya que coincidió con el aniversario del brutal crimen del fotógrafo de la revista Noticias José Luis Cabezas, hace ya 12 años.

Todo, lo bueno y lo malo, lo top y lo criminal, los políticos y sus maniobras veraniegas, parece confluir en un balneario que, al menos en el imaginario cultural argentino, es considerado uno de los más exclusivos de la Argentina.

En Pinamar vive uno de los familiares de los policías presuntamente implicados en el secuestro de Bergara. Allí, esta mañana, los familiares del empresario secuestrado hace 32 días entregaron el rescate por la liberación del joven, que hasta esta madrugada aún no se había producido.

Fue cerca del parador “La Frontera”, un lugar estratégico para escapar siempre y cuando se conozca la zona.

Pinamar también fue, hace 12 años, el escenario donde fue planeado y ejecutado uno de los crímenes más resonantes de la historia argentina: el del reportero gráfico Cabezas.

El 23 de enero de 1997, según se determinó en el juicio por el caso, un grupo de policías bonaerenses de la Costa Atlántica y una banda de delincuentes comunes realizaban las últimas tareas de inteligencia para garantizar el asesinato del fotógrafo.

Finalmente, durante la madrugada del 25, Cabezas salía de la fiesta de cumpleaños del empresario Oscar Andreani, cuando fue interceptado por José Auge, Horacio Braga, Héctor Retana y Sergio González, la "banda de los horneros".

La banda llevó a Cabezas a bordo del auto que utilizaba para cubrir la temporada hasta una cava situada en un cercano camino rural de la vecina localidad de General Madariaga.

En las primeras horas de la mañana, el cadáver del reportero gráfico, con dos impactos de bala en el cráneo, fue hallado incinerado dentro del auto.

De acuerdo a la investigación judicial, el magnate telepostal Alfredo Yabrán instruyó a su jefe de custodia, el ex militar Gregorio Ríos, para que le "sacara de encima" al fotógrafo de la revista Noticias que le hacía guardia permanente frente a su residencia Narbay, en la que veraneaba en Pinamar.

LA ARENA DE LOS POLÍTICOS. Este verano será oficializado como el año en que el gobierno nacional copó con sus funcionarios las playas de Pinamar, otrora lideradas por el duhaldismo. Definitivamente, en el 2009 la Kosta política está dominada por pingüinos que tejen alianzas de cara a al año electoral.

El balneario CR es uno de los lugares paradigmáticos que el poder elige para veranear. Ex bastión de Eduardo Duhalde, las playas de CR son las preferidas del jefe de Gabinete Sergio Massa que matea con su familia sin soltar sus teléfonos celulares y sin dejar de controlar los mails que a cada rato le envían secretarios y subsecretarios.

En los tempranos 90, el CR fue refugio playero de Alfredo Yabrán y del circo menemista en apogeo. Más tarde se convirtió en la playa que reunía a políticos y empresarios duhaldistas. Y ahora es un híbrido que mantiene su perfil de clientela con poder adquisitivo y tiene en la figura de Massa a su cliente con más alto perfil mediático.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, su mujer Karina Rabolini y el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, también visitaron el complejo mientras que el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zannini, alquiló carpas en Cocodrilo, cinco balnearios más al sur.

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