Mar del Plata, la unidad de negocios del sciolismo: Curuchet, Iriart y Alberto Pérez; el armado y nexos con Aldrey Iglesias

Cómo estaba organizada y quiénes participaban. El ex gobernador Daniel Scioli, no cerraba nada en la ciudad sin el consentimiento de Florencio Aldrey Iglesias, una impúdica relación entre ambos y la explotación de bienes públicos que pasaban literalmente a manos de un privado, que oficia de operador. 

Playas, balnearios, casinos, hoteles, una terminal de ómnibus, la cesión de un predio para construir un shopping, son algunas de las manifestaciones de una cadena de operaciones, que incluyó el lavado de activo y blanqueo de los mismos, detectados ya por la UIF (Unidad de Información Financiera).

No hay forma posible, que el cúmulo de pruebas que existen, reviertan la caducidad del Paseo y Hermitage, donde se realizaban espectáculos públicos y actos oficiales que pagaban todos los contribuyentes bonaerenses, no sólo los marplatenses, el perjuicio caía sobre los bolsillos de todos los bonaerenses, sin excepciones.

Dos que tuvieron activa participación en el manejo y la distribución de las cajas fueron el diputado provincial Rodolfo “Cara de yo no fui” Iriart y Juan “Piñón Fijo” Curuchet, entre ambos había una feroz lucha interna para acceder al manejo de organismos de la provincia, desde los cuales se financiaba la política. Scioli  dejó al campeón de ciclismo  a cargo de Turismo y Deportes de la Provincia, a partir de la cual se instalaría como candidato a intendente de Mar del Plata en 2015.

Así Curuchet, en esas peripecias políticas abandonó a Scioli y se sumó al massismo, desde donde luego sería expulsado en poco tiempo, en las andanzas lo acompañaba el senador Lucas Fiorini, ambos sumaban millas en su itinerario de traiciones políticas, que los ha caracterizado.

Rodolfo “Cara de yo no fui” Iriart en el botín político se quedó con el manejo del IOMA, instituto en el cual se cometieron serias irregularidades en Mar del Plata, según lo consignó el fiscal Álvaro Garganta a mdphoy.com , señalando que en General Pueyrredon los alcances de las estafas eran las mayores luego de las descubiertas en La Plata. Iriart también se cargó el Consorcio Portuario Regional, que también es un largo capítulo de inconsistencias siempre vinculadas siempre a negociados.

Todo este andamiaje fue articulado por Alberto Pérez, el jefe de gabinete de Scioli que es investigado en la mega causa que elevó el fiscal Garganta y en la cual aparece seriamente comprometido el hombre fuerte de la gobernación. Pérez era el nexo entre el gobernador y Aldrey Iglesias, una figura que con alguna verosimilitud que parece haber tenido continuidad con otros funcionarios que también provienen del riñón de Scioli.

Una densa trama política que ha sido alcanzada y resiste su descabezamiento, por ahora con la complicidad de la “nueva política”, que llegó a la provincia “que nos duele” a “combatir las mafias”, alguien está mintiendo muy feo y no son los medios de prensa independientes que denunciaron permanentemente los manejos irregulares del club de Scioli, que en este caso no era en La Ñata.

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