Mar del Plata, con 15% más de turistas

Casi 1.300.000 personas pasaron por la playa durante enero; colaboró el buen tiempo y no haberse modificado el huso horario
MAR DEL PLATA.- Quizá le falte muy poco para alcanzar el nueve. Y, seguramente, supera bien holgado la calificación de ocho puntos. Lo cierto es que este enero que hoy concluye marcó claras señales de recuperación respecto del año anterior y dejó conformes a los sectores vinculados con el turismo.

Las estadísticas oficiales dirán en las próximas horas que por estas playas estuvieron en este mes casi 1,3 millones de visitantes, una cifra que supera en casi un 15% los registros de igual período anterior y le significó a los distintos operadores de servicios de alojamiento, tanto en hoteles como en el mercado inmobiliario, trabajar con un promedio de ocupación que osciló entre el 80 y 90% según el momento del mes y la zona.

El alquiler de sombra en balnearios no siempre es el mejor indicador, ya que es uno de los rubros que se nutre de un alto porcentaje de clientes que son vecinos marplatenses. Pero también admiten que la demanda de quienes llegaron aquí para veranear fue algo superior a lo vivido el enero anterior.

Y en el consumo general también se evidenció una clara mejoría, en buena medida porque creció la cantidad de turistas que llegaron a la ciudad. Otro poco por los beneficios de haberse conservado el huso horario tradicional, lo que evitó los perjuicios sufridos el verano último. Y, finalmente, aunque en menor medida, porque el visitante llegó con cierta predisposición a gastar un poco más. "Esta vez, sin tener el bolsillo fácil, se notó que se dieron algún gustito", explicó con una sonrisa un comerciante de la calle Güemes.

Y como el año pasado, enero tuvo otra gran ventaja: el tiempo. Arrancó con lluvia en su primera tarde, pero se despidió de ellas casi definitivamente. Los chaparrones fueron apenas una excepción y, para satisfacción de quienes disfrutan de la playa, varios de ellos asomaron a la luz de las estrellas.

Operadores satisfechos

Aunque es hora de hacer balance de enero, entre empresarios y comerciantes que tienen a los turistas como principal mercado sostienen que las reales ventajas se verán cuando se repase el conjunto de la temporada. Allí, aseguran, se notará y mucho el aporte que significó un inicio anticipado del movimiento con una fuerte demanda de servicios desde los últimos días de diciembre, en particular a partir de las horas previas a la Navidad. Héctor Bardón, titular del Hotel Rívoli y directivo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, considera que se registró un crecimiento de turistas del orden del 20 por ciento. "No sólo mejoró la cantidad de gente sino el promedio de estadía, con cinco días y siete para el caso de las operaciones con agencias de viajes", dijo a LA NACION.

También aclaró que el buen nivel de ocupación no fue parejo para todos en el rubro. Lo mejor se vivió en los servicios de tres a cinco estrellas. "Los otros trabajaron bien, pero con menos días de ocupación", detalló.

Otro detalle que asoma, y que Bardón también menciona, es que aparecieron visitantes que habían dejado de venir a esta ciudad o que tenían por destino habitual otras opciones, tanto en la Argentina como en el exterior.

Miguel Angel Donsini, presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata, pone un ejemplo bien claro y que le llamó la atención: "Nos hemos reencontrado con muchos mendocinos, muchos de los cuales antes optaban por irse a Chile y hoy los tenemos en nuestras playas", destacó.

Del mercado inmobiliario rescató el crecimiento de la primera quincena, habitualmente más floja. Esta vez, la ocupación promedió un 80 por ciento. Y en la segunda mitad, que nunca falla y siempre registra los picos de la temporada, se alcanzó una ocupación del 95% con sectores que trabajaron a cama caliente, como en los departamentos de zona céntrica.

Donsini siente que de alguna manera los buenos resultados de la temporada tienen que ver con el comportamiento del mercado inmobiliario. "Nos decidimos a no mover los precios y eso, que se fue cumpliendo en buena medida, se vio reflejado en la temprana demanda de alquileres", dijo a LA NACION.

Un párrafo aparte merece el sector gastronómico. El año pasado -al igual que el conjunto de los sectores comerciales- sufrió mucho con el cambio horario. Pero a los restaurantes les significaba perder el primer turno de cenas, con personal disponible pero cruzado de brazos en ese horario, en el que la gente disfrutaba todavía de las últimas gotas de sol.

Los operadores del rubro sostienen que con el sólo hecho de haber recuperado ese primer horario, estimado entre las 21 y 21.30, ya se podía esperar una temporada buena. "Haber recibido además más gente que el año anterior es la frutilla del postre", destacó Bardón.

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