Mar del Plata tiene cada vez menos playas públicas

Extender una lona o clavar una sombrilla propia en la arena para disfrutar el día en un balneario de Mar del Plata son posibilidades bastante limitadas hace varias temporadas. Por las continuas privatizaciones de las unidades turísticas fiscales y la ausencia de controles del Municipio, la costa marplatense tiene cada vez menos espacios de playa pública.
Desde la ONG Consumidores Argentinos filial Mar del Plata afirmaron que es preocupante" e "insostenible" el continuo avance del sector privado sobre el espacio público en las playas, hecho que impide el acceso de marplatenses y turistas que no pueden afrontar los altos costos de los alquileres de las unidades de sombra.

En declaraciones a Radio Nativa de Sierra de los Padres, Alberto Pellegrini, integrante de la ONG Consumidores Argentinos, admitió que en el sector "preocupa desde hace mucho tiempo el avance de lo privado sobre el sector público" al referirse al incremento de espacios de sombra en las playas populares.

"El cemento avanza sobre la arena, lo que es sumamente preocupante", aseveró en esa línea, al tiempo que ejemplificó que en el caso de Varese "se recuperó espacio a costo público para luego dárselo a una empresa privada, cuando debería ser una playa popular".

"Ahora, para ir a la mayoría de los espacios que son públicos, hay que pagar, y vemos que esta situación sigue avanzando, y es complicado para el que no tiene posibilidad económica para alquilar una unidad de sombra en un balneario", señaló el dirigente.

En tal sentido, Pellegrini enfatizó que "desde Consumidores Argentinos sostenemos que las playas deben ser abiertas", tras lo cual cuestionó duramente los altos precios que deben afrontar los marplatenses y los turistas al momento de disfrutar de la costa bonaerense. "El empresariado de los balnearios ya ha dicho que van a aumentar los costos entre un 10 y 15% respecto del año pasado –cuando ya no era barato- y encima, se puede observar una especie de aumento encubierto, como es limitar la cantidad de usuarios en una carpa", manifestó. En ese contexto, consideró que esta circunstancia, "para la realidad de un país en vías de desarrollo, es insostenible", y analizó que "estamos frente a una cuestión de política pública que se debería rever".

Por otra parte, Pellegrini se pronunció en contra de la extracción de arena de las playas locales. "Hay una serie de movimientos de arena que tradicionalmente hacen los concesionarios que se riñe con informes del área de Geología de Costas y de Cuaternario de la Universidad Nacional de Mar del Plata: lo que la naturaleza puso en un lugar, no lo podemos sacar con palas mecánicas sólo porque los intereses privados determinen que hay que poner más carpas", subrayó.

"Tampoco hay una autoridad de control desde el Municipio para que fiscalice que los contratos estén bien concesionados; hay avances sobre el espacio público fuera de lo concesionado pero estas cuestiones no están auditadas", agregó.

Asimismo, el representante de la Consumidores Argentinos en Mar del Plata se preguntó "quién del Ejecutivo controla si la cantidad de carpas son las que corresponden a la concesión, si los metros desde que determina la rompiente de la alta marea hasta las carpas son del espacio público, y si, como ocurre en Perla Norte, colocan una cancha de fútbol sobre el espacio público".

"Un sólo metro cuadrado que se avance sobre el espacio público es una violación de los derechos de los que no pagamos una carpa para ir a la playa", sentenció.

Más adelante, dijo que "las dificultades que padecen, por ejemplo, los vecinos de la zona de Constitución", genera que "opten por trasladarse a Santa Clara del Mar ya que les resulta muchísimo más barato y sencillo acceder al mar del Partido de Mar Chiquita".

"Estas cosas se tienen que rever porque tienen que ver con la esencia de Mar del Plata, una ciudad que creció y se edificó sobre una clase media trabajadora. Ahora, si nosotros nos queremos parecer a Punta del Este o Pinamar, estamos en problemas. Nosotros tenemos que ver con el turismo social que iba a Chapadmalal, y si renunciamos a nuestras raíces, estamos complicados", insistió.

Finalmente, Pellegrini también criticó la posible privatización del balneario Punta Iglesia, Unidad Turística Fiscal que podría quedar en manos de la firma BALENA SA, una ignota empresa de capitales nacionales e internacionales.

"Esto va en contra de los principios que ciertos dirigentes políticos dijeron que iban a ser bandera de su gestión: nos prometieron que Punta Iglesia no iba a ser privatizada, pero ahora vemos que el negocio económico tiene una magnitud impresionante, hoy un espacio de sombra vale entre $5000 y $6000", expresó.

"Sabemos que las arcas municipales necesitan esos ingresos, pero Mar del Plata también necesita preservar su identidad y ser un lugar de puertas abiertas para un sector de gente que no tiene ninguna posibilidad de venir", culminó.

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