Mar del Plata también sufre los efectos de la sequía

Desde OSSE recomiendan el uso racional del agua, ya que el acuífero disminuyó su caudal, porque las lluvias decrecieron en un 30 por ciento.

Los efectos de la sequía que azotan en gran medida a Córdoba y otras provincias argentinas, también llegaron a Mar del Plata, y podrían acentuarse en los meses de verano. Por eso, desde Obras Sanitarias - Sociedad de Estado (OSSE) se recomienda "el uso responsable y racional del agua", ya que el nivel de precipitaciones disminuyó en un 30 por ciento (actualmente, se registra un promedio de 750 milímetros) y en una proporción similar decreció la capacidad de nuestro acuífero.

Este panorama que no debe resultar alarmante, pero sí provocar un alerta en la población, para que de manera normal, se cuide la utilización del agua, fue brindado, en diálogo con LA CAPITAL, por el subgerente de Recursos Hídricos de OSSE, ingeniero Luis Alberto Mérida.

- ¿La sequía que afecta a varias provincias puede también producirse en Mar del Plata?

- Sus efectos los tenemos presentes en este momento. La sequía se produce por una disminución en el nivel de las precipitaciones. En este momento, tenemos el nivel más bajo. Entre 700 y 800 milímetros. Es decir que la merma es de un 30 por ciento. Por eso, el agua de nuestro acuífero disminuyó en un porcentaje similar...

- ¿Es una situación coyuntural o cíclica?

- Podemos decir que cíclica, porque vamos teniendo en las últimas décadas cinco años de muchas lluvias y otros de bajo nivel de precipitaciones, que coinciden cada una con un lustro. Entre 1999 y 2004 teníamos un exceso de lluvias, que llegaron hasta los 1.200 milímetros anuales. Y desde 2005, en adelante, las lluvias están en un promedio de 750 milímetros. Si se cumple este período, estaríamos terminando la etapa de sequía y a partir de 2010 volverían a aumentar el nivel de precipitaciones. Justamente, en esa etapa nuestro acuífero acumula agua, y ello le permite salvar después los años en que la lluvia disminuye.

- ¿Por qué sucede esto?

- Porque estamos acoplados al sistema del Niño, que consiste en un incremento de la temperatura del océano Pacífico. Es decir, se calienta más. Si la temperatura va de los cero a los dos grados centígrados, estamos en presencia de un "Niño", pero si la temperatura va de los cero a los menos dos grados, tenemos una "Niña". En marzo próximo vamos a salir del "Niño" y entraremos en una "Niña" débil.

Agravamiento de los extremos

- ¿Esta situación siempre fue así?

- No. Podríamos decir en un sentido amplio que se viene acentuando en los últimos cien años. Sólo en 1908 tuvimos precipitaciones con extremos bien diferenciados, que iban de los 500 a los 1.200 milímetros. Con este fenómeno que también incluye el cambio climático, se va produciendo lo que denominamos "el agravamiento de los extremos". Y ello se va dando en períodos de cinco años.

- ¿Este panorama implica que tengamos que hacer un uso racional del agua?

- Desde OSSE venimos realizando campañas como "Pérdida cero", con el incremento de las tareas de mantenimiento de las instalaciones e incluso hace dos años brindé una conferencia sobre el tema, y desde ese momento, fuimos realizando campañas sistemáticas, instruyendo de qué forma cuidar este recursos. Incluso realizamos notas y las publicamos en revistas de entidades.

- ¿Ese uso racional significa que tenemos que disminuir el uso del agua, incluso aquella que no despilfarrábamos?

- No es para tanto. El criterio es que utilicemos lo necesario, pero sin excederse. Porque no consiste en no lavar, no tomar agua o no higienizarse, sino en hacerlo sin gastar en exceso este recurso. Por ejemplo, el agua que carga un inodoro sirve para tres veces, pero si se oprime el botón o se baja la palanquita hasta el final se gasta en una sola vez. Esto no constituye un uso racional del agua. Tampoco lo es regar las plantas cuando el nivel de evaporación es alto. Se recomienda que sea antes de las 10 ó después de las 17. Las veredas no se lavan con manguera, sino se trapean y es mejor llevar el auto a un lavadero que hacerlo uno mismo. En caso contrario, tampoco hay que lavarlo con manguera, sino con un balde.

- Volviendo al tema de la temporada, ¿esta carencia de agua puede volver a afectar la zona de Punta Mogotes y otros barrios del sur de la ciudad?

- Consideramos que no, porque hemos realizado una corrección al respecto. De esta manera, logramos equilibrar los sectores de mínima con los de máxima presión, porque estos últimos al disponer de tanto caudal de agua, solían utilizarlo atípicamente, como por ejemplo, mojar abundantemente las paredes para enfriar las habitaciones en días de mucho calor. Ahora, cuando la presión aumenta por el sobre uso de agua, se cierra una válvula y vuelve a equilibrarse. Pero no tendrían que hacer falta estas medidas. Lo más importante es que la población ayude.

Los litros que se gastan en tareas domésticas

En el marco del "Uso racional del agua", OSSE ha difundido los litros de agua que se emplean, simplemente, en tareas domésticas, cuando no se cuida adecuadamente el recurso:

* 100 litros se utilizan para lavar los platos de 4 personas, dejando la canilla abierta mientras se realiza la tarea

* 70 litros hace falta para una ducha de 5 minutos

* 200 litros hace falta para llenar una bañera

* 20 litros utilizamos si dejamos abierta la canilla mientras nos cepillamos los dientes

* 500 litros se derrochan lavando el auto con manguera

* 34000 litros por año se van por una pérdida de inodoro

* 46 litros por día se pierden por una canilla que gotea.

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