Mar del Plata espera a la Gendarmería

Mar del Plata espera a la Gendarmería
La había pedido el intendente al ministro Aníbal Fernández por la serie de cruentos hechos delictivos que terminaron en asesinatos
MAR DEL PLATA.- Durante una reunión realizada ayer en La Plata, el ministro de Seguridad provincial, Carlos Stornelli, dio el visto bueno al reclamo presentado por el intendente marplatense, Gustavo Pulti (vecinalista), de que intervengan fuerzas federales en la ciudad con el fin de poner control a una escalada de violentos delitos ocurridos en las últimas semanas.

"No sólo compartió nuestro pedido, sino que confirmó que también él lo elevó al gobierno nacional", aseguró anoche a LA NACION el mandatario comunal, que anteayer ya había trasladado la misma inquietud al titular del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández.

La intención es que agentes de la Prefectura Naval, de la Policía Federal o de la Gendarmería Nacional compartan con la policía bonaerense el patrullaje de las calles, como ocurre en otros puntos del conurbano.

Fuentes oficiales dijeron que el ministro Fernández, después de hablar con Pulti, evaluó el pedido del intendente y pidió al jefe de la Gendarmería Nacional, Héctor Schenone, que diagramara un plan de contingencia.

"Seguramente se hablará este tema con la Presidenta. Pero hay que tener en cuenta que la fuerza no es de goma [por la cantidad de hombres que la Gendarmería tiene destinados en varios puntos del país]", explicaron en la Casa Rosada.

"Esperamos que antes o durante el fin de semana tengamos novedades", declaró Pulti a LA NACION.

La excepcional demanda surgió anteanoche, luego del segundo homicidio en ocasión de robo que se vivió en la ciudad en apenas 20 días.

Esa tarde, el ex oficial de la policía bonaerense Jorge Rodríguez fue acribillado en un comercio de su propiedad en el barrio Don Bosco. Siete proyectiles impactaron en su cuerpo, que se había convertido en un blanco fácil: sus dos agresores lo habían maniatado.

A sangre fría

En la misma zona, el 27 del mes pasado, dos jóvenes asaltaron a Dalina Di Mauro, de 34 años, en el locutorio que tenía a su cargo. Los delincuentes se fueron, pero apenas un par de minutos después volvieron y la mataron de un disparo en la cabeza.

Estos dos crímenes, sumados a una serie de robos cargados de violencia, como el caso de un taxista a quien sus asaltantes le inyectaron con una jeringa una sustancia desconocida, pusieron en emergencia el sistema de seguridad. Apenas conocido el homicidio de Rodríguez, al mismo tiempo que 2000 personas reclamaban seguridad frente a la catedral local, Pulti reconocía la labor de la policía local, pero insistía en que su capacidad de acción estaba "desbordada" por la situación y pidió por las fuerzas federales.

El jefe departamental de la fuerza, Norberto García, discrepó ayer del intendente. "Estamos poniendo la cara y el pecho a la situación, mientras otros sectores involucrados en la cuestión no están dando respuestas", dijo, con una implícita referencia al sistema judicial por la pronta liberación de detenidos.

Por ejemplo, el adolescente de 17 años capturado anteayer, acusado por el brutal homicidio del ex oficial Rodríguez, había sido detenido en enero por un robo calificado, pero fue liberado hace diez días. Algo similar ocurre con el único encausado por el crimen de Di Mauro, que cuenta con un frondoso prontuario.

"En 2006 tuvimos un 26% más de casos esclarecidos y un 40% más de aprehendidos que en 2007", insistió García ante LA NACION.

Para avanzar en la búsqueda de respuestas concretas, el intendente se reunió ayer en La Plata con Stornelli y con el jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos Paggi.

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