Planta de Reciclado está en crisis.

Catorce trabajadores que realizan el tratamiento de residuos en Eduardo Castex afrontan la problemática de la caída de los precios de los metales, vidrios y papeles. Encima, no tienen mercados para comercializar.
(Eduardo Castex)“La última venta la hicimos en septiembre, pero el comprador ya nos informó que hasta abril o mayo no habrá ventas porque no hay precios en el mercado internacional”, afirmó Carlos Vanderberger, el encargado de la planta de Tratamiento de Residuos Sólidos de Eduardo Castex.

En esta localidad, los encargados de la recolección de residuos conformaron una cooperativa laboral que no está legalmente constituida, pero funciona como tal. Hay cuatro empleados de planta permanente municipal y diez trabajadores contratados que perciben una remuneración de mil pesos mensuales. La comuna les cedió “un extra” que proviene de la venta de los materiales que recolectan en el pueblo. Este mecanismo se aplicó hace ya cuatro años, desde el gobierno de Luis Ordóñez, cuando la Cospec resolvió dejar de prestar el servicio de tratamiento de residuos.

“Con las ventas de metales, vidrios y papeles teníamos un ingreso extra que oscilaba entre mil y 1.200 pesos cada unos sesenta días, pero ahora se frenaron las ventas con lo que se generaron inconvenientes económicos para los muchachos”, admitió Vanderberger.

En septiembre, cuando se realizó la última venta, el cristal cotizaba a 1,20 pesos, mientras que el papel blanco tenía un precio de 0,25 pesos, el cartón se vendía a 0,24 pesos y el cobre se pagaba 19 pesos. Hoy, el vidrio vale solamente 60 centavos, mientras que el cartón bajó más del 50 por ciento y el cobre no tiene cotización, como ocurre también con el aluminio y el bronce.

“Un comprador de Pehuajó, que lleva nuestra carga a Buenos Aires, nos comentó que vende en distintas fábricas, donde ya le informaron que se frenarán las compras porque no hay precios y no hay mercados. La última venta fue hace más de tres meses y quizás hasta marzo o abril no tendremos posibilidades de comercializar los residuos sólidos. Ahora se nos está llenando el galpón de mercadería y tendremos que ver cómo nos vamos organizando en espacio físico y también con los fondos económicos”, sostuvo Vanderberger.

–¿Qué mercados tienen para colocar el material que recolectan en el pueblo?

–Hay compradores de distintos materiales, pero siempre hicimos ventas a un comprador de Pehuajó. No queremos hacer ventas individuales, sino generales.

–¿Para las fiestas se incrementa la cantidad de basura en la zona urbana y aumenta el trabajo para el personal?

–El diez por ciento del centro separa la basura y, si en todos los sectores del pueblo separarán así los residuos, serían menos las horas de trabajo para los recolectores. Con respecto al trabajo en época de fiestas, hay un evidente aumento en la cantidad de basura que recolectamos.

–¿Varía la calidad de basura de acuerdo al momento económico del país?

–Cuando arranca el mes entra mucha cantidad de basura. Después de la mitad de ese período, se reduce porcentualmente. No es una gran cantidad, pero hay una diferencia.

–¿Se tiran muchos comestibles en Castex?

–En la zona céntrica se tira mucho pan y comida. Incluso se lo podrían dar a personas carenciadas y no arrojarla porque se trata de alimentos en buen estado.

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