Planean construir doce plantas de tratamiento de agua con una inversión superior a $ 7 millones

La ejecución se estima en cuarenta y ocho meses a partir de 2010. Se sumarán también trece pozos de captación a erigirse en las ocho zonas en que fue dividida la ciudad en un proyecto elaborado por la secretaría de Obras y Servicios Públicos.
La ciudad de Junín se encuentra en la llanura pampeana, al noroeste de la Provincia de Buenos Aires, dentro de un área mucho más amplia que abarca desde el sur de esta provincia hasta el norte de Santa Fe y Santiago del Estero e incluye a la Provincia de Córdoba y sectores de la Puna, San Juan, Catamarca, La Rioja y Salta e inclusive de la provincia de Tucumán; en una palabra el área que parte desde el sur de la Provincia de Buenos Aires y se extiende hasta el Norte del país.

Esta zona posee en sus acuíferos presencia de sales de arsénico en concentraciones que, en algunos casos, superan los valores establecidos en la normativa vigente de la provincia de Buenos Aires (0,05 mg/l), aunque no alcanzan los máximos de otras provincias, como por ejemplo de La Pampa que acepta para el agua potable hasta 0,15 mg/l.

Un tema que arranca hace 1,64 millones

de años

La presencia de este elemento en las aguas subterráneas, tanto profundas como superficiales, se atribuye a la actividad volcánica ocurrida en los Andes durante el período Cuaternario (1,64 millones de años).

Se cree que los acuíferos profundos, probables ambientes lagunares de aquel período, recibieron sólidos en suspensión desde la Puna que fueron concentrados por evaporación y afectan a: Santiago del Estero, Chaco, La Rioja y Salta. Y las capas superficiales, cenizas volcánicas acumuladas en el mismo periodo por acción eólica o bien por la descarga de sistemas lagunares que se desarrollaron en la Puna, se encuentran perjudicadas en: ciudad de Bell Ville, cuenca de del Río Tercero provincia de Córdoba, centro y norte de la provincia de Santa Fe, norte y sur de la provincia de Buenos Aires y norte de la provincia de La Pampa.

Ante esta situación, la preocupación de las autoridades municipales motivó la necesidad de contar con una programación específica dirigida a la solución del problema.

Estudio hidrogeológico

Ese programa delineado por el Municipio, y al que tuvo acceso DEMOCRACIA, se denomina "Programa Mejor Agua" y el mismo arranca en diciembre de 2004 cuando se solicitó a la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata un estudio hidrogeológico ambiental del partido de Junín.

El objetivo fundamental de esta investigación era dotar al Municipio de una herramienta idónea para la planificación de una explotación sustentable.

Otras perforaciones realizadas al acuífero Pampeano (80 mts. de profundidad) poseían concentraciones de sales de arsénico menores, pero que igualmente superaban los parámetros de la norma.

Finalizado este estudio en el año 2005 y al iniciarse el año 2006 comenzaron a ejecutarse perforaciones de cateo que comprobaron que entre los 42 y 50 mts. (acuífero Pampeano) las concentraciones de arsénico eran del orden del 0.01 a 0.02 mg/l., es así que desde esa fecha y hasta el año 2009, y a los efectos de una mejora paulatina en la calidad del servicio, se ejecutaron 34 perforaciones de las cuales 18 de ellas, con un caudal de 20 a 30 m3/hs. y con una concentración de arsénico de 0.01 a 0.02 mg/l, se incorporaron al servicio.

Esta estrategia de búsqueda de pozos con valores por debajo de la norma permitirá, mediante mezclas con agua proveniente de perforaciones que la superan, lograr una dilución que permita cumplir con lo normado.

Consultas

Con el fin de buscar soluciones al problema del arsénico y consecuentemente el tratamiento del agua de red de Junín, la Municipalidad de Junín efectuó consultas a seis empresas vinculadas al tema: Tecnología del Agua S.A., Culligan Argentina S.A., Sea Energy S.A., Horacio Rampoldi, Nanotek S.A. (cuya tecnología se encuentra en fase de desarrollo) y Bridge hydrogen s.a. (de tecnología nacional, consistente en una planta de ósmosis inversa.

El secretario de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de Junín, arquitecto Agustín Pinedo, dijo a DEMOCRACIA que "aún no hemos decidido el sistema de tratamiento. Sabemos qué se debe hacer, pero ahora requiere un estudio pormenorizado de ingeniería".

El funcionario especificó que las plantas tienen el tamaño de un contenedor y su fabricación requiere de dos a tres meses de trabajo.

"Este plan prevé mezclar aguas de alta calidad con otra de calidad inferior para diluir el contenido de arsénico. Hay agua que está por encima de la norma y otras que están muy por debajo. Eso significa menor costo. Cuántos más pozos de mejor calidad de agua tengamos, menos será la necesidad de instalar plantas", especificó Pinedo.

Tratamiento por zonas

*Zona A (Rodea al tanque de Obras Sanitarias Municipales en calle Alberdi): los pozos a tratar son los números 1 y 3. Para un total de 460 m3/h se tratan solamente 160 m3/h ya que los nuevos pozos números 46, 47, 56 y 55 ubicados en una zona ya explorada arrojarán bajo contenido de arsénico permitiendo obtener una mezcla final con valores por debajo de las normas vigentes.

*Zona B (Plaza Alem): los pozos a tratar son los números 14 y 19 en forma parcial.

*Zona C (Plaza Nueve de Julio): los pozos a tratar son números 12 y 13. Para un total de 280 m3/h se tratan solamente 140 m3/h permitiendo obtener una mezcla final con valores por debajo de las normas vigentes.

*Zona D (ruta nacional 188 y avenida Rivadavia): se cierra el pozo 7 y se construye uno nuevo (Nro. 48) en zona ya explorada que bombea a la red.

Para un total de 260 m3/h se tratan solamente 120 m3/ h ya que los nuevos pozos Nro. 26, 32, 33, 34 y 35 poseen un contenido de arsénico cercano a las exigencias, permitiendo obtener una mezcla final con valores por debajo de las normas vigentes.

*Zona F (Plaza Quator-dio): los pozos a tratar son los números 16 y 20.

Para un total de 310 m3/h se tratan solamente 120 m3/h ya que los nuevos pozos Nro. 51, 52, 53, 54 y 55 ubicados en una zona ya explorada arrojarán bajo contenido de arsénico, permitiendo obtener una mezcla final con valores por debajo de las normas vigentes.

*Zona G (barrio Almirante Brown): se ejecutan tres pozos nuevos Nro. 43, 44 y 45 en zona ya explorada que bombean a la red.

*Zona H (Plaza San Ignacio: se instala una cisterna para mezclado de los pozos 24, 40, 41 y 42).

En síntesis, del caudal total del agua a enviar al consumo 1.604 m3/h recibirán tratamiento 504 m3/h, esto es posible –según se indicó en el programa delineado por la secretaría a cargo del arquitecto Pinedo- porque los 18 pozos ejecutados entre los años 2006 y 2009 arrojaron resultados con concentración de arsénico por debajo de la norma, a los que se sumarán 13 pozos de captación que contempla esta segunda etapa del plan.

Costos y plazos

Por el volumen de obra y la inversión, se prevé su ejecución en un período de cuarenta y ocho (48) meses, a partir de 2010. La inversión estimada es de pesos: siete millones doscientos doce mil ochocientos sesenta y dos ($ 7.212.862,00), siempre y cuando los pozos que se proponen ejecutar posean un contenido de arsénico de entre 0.01 y 0.02 mg/lts., y que permitan obtener las mezclas propuestas, caso contrario habrá que considerar más plantas de tratamiento.

"Necesariamente" se requiere una tasa específica bimestral para obras que deberán abonar todos los beneficiados, de pesos: catorce con sesenta y seis centavos ($ 14,66) que se deberá incluir en la liquidación de la tasa bimestral por servicio de agua potable y cloacas.

El nuevo servicio tendrá un importante costo operativo, en principio, según las fuentes municipales, se puede afirmar que no será inferior a dólares 0,27/m3 ó su equivalente en pesos 1,04/m3.

Esta tasa será específica para la obra y se liquidará a todas las cuentas de la partida de la tasa de Obras Sanitarias. DEMOCRACIA pudo saber, además, que el proyecto de ordenanza para autorizar el endeudamiento para esta obra y luego proceder a comenzar el proceso de desarrollo de ingeniería del proyecto, sería elevado antes de fin de año al Concejo Deliberante para su tratamiento.

"Si la gente quiere agua mineral en la canilla, hay que pagarla", sentenció el arquitecto Pinedo a este diario.

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