El plan de Kirchner que a Cristina no le gustaba

El ex presidente quería que encabezara el acto que ella suspendió
Cuando Hugo Moyano y el líder piquetero Luis D´Elía anunciaban el jueves último por la tarde en la CGT la convocatoria conjunta a la marcha para el viernes próximo, en defensa del gobierno de Cristina Kirchner contra el supuesto plan de desestabilización que ella denunció, varios sindicalistas evaluaban un pedido del ex presidente Néstor Kirchner para que la oradora en el acto fuera nada menos que la Presidenta.

"Néstor pedía, hasta el jueves a la mañana, que Cristina cerrara la lista de oradores", comentó un ladero de Moyano a LA NACION.

El acto había sido una idea inspirada por Kirchner y ejecutada por Moyano y por D´Elía.

Cristina Kirchner nunca estuvo convencida de la conveniencia de esa movilización.

Quizá por ello, Kirchner quería darle protagonismo. Esa demostración de poder, en un clima cada vez más tenso, podía resultar contraproducente, imaginó la Presidenta, según confirmaron a LA NACION varias fuentes oficiales.

"Podía haber infiltrados, provocaciones, hechos de violencia y en vez de fortalecer al Gobierno iba a dejarlo más debilitado y en medio de crecientes tensiones. Era una locura", señalaron funcionarios de la Casa Rosada.

El conflicto entre la CGT, de Hugo Moyano, y los gremios de izquierda, agrupados en la CTA, de Hugo Yasky, parecía ir en aumento.

Y la Presidenta no quiere romper con el progresismo gremial. No le cayeron bien las declaraciones de Juan Belén, número dos de Moyano en la CGT, que calificó a la CTA de "la zurda loca"; ni las de D´Elía, líder de la Central de Movimientos Populares (CMP), que descalificó a Marcelo Tinelli, Susana Giménez y Mirtha Legrand.

La escalada verbal no creaba un clima propicio. Ni para organizar un acto ni para apaciguar las tensiones sociales que el gobierno nacional busca ahora superar con negociaciones con organizaciones piqueteras y con delegados de gremios de la Central de Trabajadores Argentinos que pugnan contra Moyano.

Suspender la marcha

Es así como a media tarde, Cristina Kirchner decidió bajar el acto y se lo comunicó a Moyano. "De qué nos disfrazamos", se preguntaron allegados a Moyano, minutos después del anuncio que encabezó con D´Elía.

Los gobernadores peronistas pedían en voz baja levantar el acto. "Tenemos que explicar en nuestras provincias los conflictos en la Capital. Y en vez de hablar del plan de asignación universal por hijo tenemos en la tapa de los diarios a D´Elía y Moyano", dijo a LA NACION uno de ellos.

"La Presidenta actuó con sensatez. Ella piensa mejor que Néstor", deslizó.

Para dirigentes, funcionarios y sindicalistas, Cristina Kirchner "les marcó la cancha" a varios, entre ellos a su marido, impulsor del acto y jefe político del Gobierno, sobre todo en lo económico y electoral.

"Era una iniciativa de Kirchner, convalidada por el consejo nacional del PJ, comunicada oficialmente el martes", según dijeron.

"Pero ella tiene una sensibilidad de la calle que él no tiene", repiten en Balcarce 50.

No sorprendió así que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, tomara distancia de D´Elía. "No pertenece al Gobierno, pero tiene todo el derecho de expresarse como le parezca", dijo en declaraciones a Radio 10. Y reivindicó la libertad de opinión de Tinelli, Susana Giménez y Mirtha Legrand.

Defendió la marcha atrás del acto. "Me hizo sentir alegría en el gesto de la Presidenta", dijo.

Pero no arrió la bandera de un supuesto plan de desestabilización que enarboló el Gobierno: "Algunas manifestaciones han sido espontáneas, pero otras manejadas".

Y señaló: "Hemos hablado con mucha gente, reconociendo que hasta han cobrado. Estamos tratando de ordenar y poner las cosas en claro para después denunciar esto".

"Hay algunos medios de comunicación, que, a través de sus canales de televisión, sacan notas permanentemente en contra del Gobierno", insistió Fernández, en línea con el reiterado mensaje oficial.

Anuncian protestas "masivas" en Kraft

El líder de la comisión interna de la ex Terrabusi, Javier Hermosilla, anunció para el miércoles "movilizaciones masivas y contundentes" para lograr la reincorporación de 53 despedidos, que contarán con el apoyo de organizaciones políticas y estudiantiles. Denunció 8 nuevas cesantías.

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