El plan de estímulo de Obama avanza en el Congreso

El paquete de US$ 819.000 millones fue aprobado por la Cámara baja y pasó al Senado
WASHINGTON.- La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobó ayer el gigantesco plan de reactivación económica de 819.000 millones de dólares impulsado por el presidente norteamericano, Barack Obama, quien afirmó que "no hay tiempo que perder" en la lucha contra la crisis.

La votación concluyó con un 244-188 en favor del plan de estímulo, con un fuerte encolumnamiento del oficialismo detrás de Obama y una completa oposición de los republicanos, quienes sufragaron todos en contra.

Horas antes de la votación, Obama había declarado sentirse "confiado" en que su plan sería aprobado en la Cámara de Representantes. El proyecto deberá pasar por el Senado antes de convertirse en ley.

La oposición republicana se había mostrado escéptica respecto del "tamaño y la escala del plan de recuperación", según señaló el mismo mandatario.

Según el texto del proyecto, de 650 páginas, el plan anticrisis de Obama apunta a "preservar y crear empleos y promover la reactivación económica". Para tal fin, destinará 275.000 millones de dólares a reducciones impositivas y 550.000 a proyectos de inversión generadores de trabajo, mejoras en el sector de la salud y la educación y mayor ayuda para los pobres y los desempleados.

La Cámara de Representantes, que hasta ahora trabajó de cerca con Obama, fue escenario ayer de un intenso debate. La oposición ofreció un plan alternativo, que privilegiaba recortes impositivos.

Ataques opositores

El líder de la minoría republicana en el Senado, el legislador Mitch McConnell, atacó el proyecto aprobado en la Cámara de Representantes e hizo un llamamiento a que se le hicieran modificaciones. "Hay consenso general en que necesitamos un plan de estímulo", afirmó a la CNN, pero agregó que la mayor parte del proyecto aprobado contempla gastos innecesarios.

"La gente, las empresas y los directores de empresas, cuando miren el futuro, verán miles de millones de dólares de deuda adicional", estimó, en la misma línea, el legislador republicano Eric Cantor.

A pesar de las críticas, Obama intentó obtener el apoyo del mayor número posible de republicanos, a fin de dar legitimidad política al plan. "No espero un 100% de acuerdo de parte de mis colegas republicanos, pero espero que sepamos dejar de lado la política y hacer lo que los estadounidenses necesitan", afirmó el mandatario antes de la votación.

El plan pasará la semana próxima al Senado, que está considerando un proyecto aún más costoso. Se estima actualmente en cerca de 887.000 millones de dólares, ya que incluirá un gasto fijo de un año para aislar a los contribuyentes de clase media del Impuesto Mínimo Alternativo, que afecta a un número cada vez mayor de personas debido a la inflación. Luego, ambas cámaras tendrán que negociar un texto final, que Obama espera poder promulgar a mediados de febrero.

"Mi principal mensaje es que las estadísticas subrayan todos los días la urgencia de la situación económica. Los estadounidenses esperan que actuemos", afirmó ayer Obama, un día después de un nuevo "lunes negro" en el cual las grandes empresas anunciaron decenas de miles de despidos.

Frente a la rapidez de acción demostrada hasta el momento por el gobierno de Obama y la esperanza que despertó el multimillonario plan de reactivación, los mercados financieros norteamericanos y mundiales cerraron ayer en alza.

Obama también se ocupó ayer de la política exterior: el flamante presidente visitó el Pentágono y se reunió con los responsables militares de las guerras en Irak y Afganistán. Además, anunció que su primer viaje al exterior será a Canadá, el 19 de febrero.

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