En plan de enfrentar a Macri

Los recibió en la quinta de Olivos y dialogaron durante dos horas. Acordaron empezar a construir un frente electoral amplio para enfrentar al macrismo en la ciudad. El titular del partido, Juan Manuel Olmos, no participó del encuentro.
Como un prólogo a la tarea que se reserva para el 2010 –recorrer el país con la intención de reconstruir su liderazgo en el peronismo–, el diputado Néstor Kirchner recibió en la quinta presidencial de Olivos a una parte de la mesa conducción del PJ porteño. Fue el martes a la noche, la reunión duró dos horas y por el peronismo de la ciudad estuvieron el secretario general del partido, Héctor "Gallego" Fernández; el secretario político, Guillermo Oliveri; la dirigente Kelly Olmos y el secretario de prensa partidario, Carlos Montero. Durante el diálogo se acordó que es necesario comenzar a construir una alternativa lo más amplia posible para enfrentar al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en el distrito porteño. "No alcanza sólo con el PJ, hay que avanzar en la alianza con otros sectores", dijo a Página/12 uno de los participantes de la reunión. "Hay que ser generosos en la construcción del frente electoral con el que lleguemos al 2011", coincidió otro de los asistentes.

Quizá el dato más saliente de la reunión convocada por Kirchner hayan sido las ausencias del titular del Suterh, Víctor Santa María, y del presidente del PJ porteño, Juan Manuel Olmos. Santa María incluso protagonizó recientemente un episodio que generó malestar en el oficialismo. En una actividad organizada por el gremio que conduce, apareció entre los invitados el diputado Francisco de Narváez. La presencia del copropietario del Grupo América no cayó nada bien entre los miembros del Gobierno, algunos hasta decidieron retirarse del lugar. "Néstor le perdió la confianza a Víctor", reveló a Página/12 uno de los dirigentes del PJ porteño que conoce muy bien a los dos.

Durante la charla que mantuvo con sus invitados, el ex presidente se mostró muy analítico al evaluar las causas y las consecuencias políticas del resultado de las elecciones del 28 de junio. Kirchner puso especial énfasis en que uno de los objetivos será consolidar los votos obtenidos en la provincia de Buenos Aires y en el resto del país. "En su cabeza, Néstor está transformando la derrota en la consolidación de los votos propios que se sacaron en medio de la crisis económica internacional", aseguró a este diario uno de sus interlocutores. El diagnóstico del flamante diputado coincidió con lo que había dicho un rato antes en el plenario del Movimiento Evita. Allí había dicho que el resultado del 28 de junio no podía ser considerado "una derrota estratégica" del campo popular como sí lo fueron, según su visión, los golpes de 1955 y 1976.

"Seis millones de votos significa que somos la primera minoría", fue uno de los latiguillos que se escucharon a lo largo de la charla de Kirchner y los miembros del PJ porteño. El ex presidente también pronosticó que el año 2010 será de crecimiento económico y que el repunte de la actividad y el consumo impactará sobre el posicionamiento del conjunto de la sociedad. "La recuperación económica haría posible la reconstrucción del consenso", resumió uno de los participantes de la reunión. Pero además de mirarse hacia adentro, Kirchner dedicó bastante tiempo a hacer un balance de los últimos meses de la gestión de Macri. Sobre todo evaluó la significación política de las renuncias de Mariano Narodowski y Abel Posse y el escándalo por las escuchas ilegales. "No podemos dejar que la ciudad se siga degradando con políticas tan reaccionarias", exhortó a sus invitados. En referencia a Posse, uno de sus invitados improvisó la definición de "ministrosaurios".

Kirchner también acordó con sus interlocutores que se volverán a juntar en enero. Hasta entonces les pidió, como tarea a emprender en lo inmediato, que los militantes del partido se vinculen mucho más con los sectores sociales y políticos que están resistiendo las políticas de la administración macrista. "Las tareas de la militancia deben ser ligarse a los tipos que se están movilizando para evitar el cierre de centros culturales, el vaciamiento de hospitales. Hay que tener amplitud en la construcción de frentes y ligarse a otros sectores sociales y políticos", fue una de las conclusiones que se escucharon en Olivos.

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