Un plan B contra los ayatolás atómicos

Mientras la Casa Blanca impulsa nuevas sanciones a la República Islámica, el general David Petraeus, ex jefe de las tropas de EE.UU. en Irak y actual comandante en Oriente Medio, aseguró a la CNN que las instalaciones nucleares iraníes "pueden ser bombardeadas".
Ante un posible fracaso de las negociaciones diplomáticas y de las sanciones económicas para lograr que Irán detenga su programa nuclear, Estados Unidos admitió que cuenta con "planes de contingencia", entre los que incluye el bombardeo de los sitios atómicos en la República Islámica. Además de los preparativos en el frente militar, el senador republicano John McCain y el independiente Joe Lieberman sumaron un elemento al frente político al asegurar que el gobierno iraní está "contra las cuerdas".

El jefe del Comando Central norteamericano, el general David Petraeus, reconoció la existencia de estudios militares sobre los posibles cursos que podría tomar un conflicto en Oriente Medio en el caso de que el presidente Barack Obama ordene atacar la decena de centros de investigación atómica, los reactores nucleares y los laboratorios de enriquecimiento de uranio que el gobierno ultraconservador iraní instaló en diferentes puntos del país. "Sería casi una irresponsabilidad si el Comando Central no elaborara planes para atender una variedad de contingencias", declaró el actual jefe militar para la región y ex comandante de las tropas de EE.UU. en Irak.

Las declaraciones de Petraeus coinciden con la reciente gira por Oriente Medio del ex rival electoral de Obama, el senador republicano John McCain, y del senador Joe Lieberman, un ex demócrata que se declaró independiente. Ambos legisladores visitaron Israel y declararon que las recientes protestas callejeras en Irán, además de la división entre conservadores y reformistas, muestran que el régimen clerical chiíta "tiene los días contados".

El estancamiento del frente diplomático y la eventual salida militar ante la negativa iraní a negociar su programa nuclear agregan una preocupación externa al gobierno de Obama, que enfrenta duras críticas por su gestión de la seguridad interna tras el atentado fallido en Navidad contra un avión de pasajeros que volaba rumbo a Detroit.

Joe Lieberman señaló que "no basta con imponer sanciones económicas contra Irán por su programa nuclear. Tenemos que denunciar los abusos contra los derechos humanos y la represión de las manifestaciones". Según ambos legisladores, el gobierno del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad intenta distraer a la opinión pública de la tensión interna generando una mayor confrontación con Israel.

El gobierno israelí percibe a Irán como una amenaza y sostiene, junto con Estados Unidos, que el programa nuclear de ese país tiene fines militares y no científicos.

El general Petraeus evitó hacer comentarios sobre la posibilidad de que Israel pueda lanzar un ataque en solitario contra Irán, pero señaló que la cuestión de fondo es la vulnerabilidad de las instalaciones nucleares. Los informes recientes señalan que gran parte de los sitios nucleares en Irán son subterráneos y están comunicados por una red de túneles cada vez más difíciles de detectar. "Igual pueden ser bombardeados", alertó Petraeus.

Los inmigrantes no tienen lugar en Calabria

Después de tres días de enfrentamientos raciales en la ciudad calabresa de Rosarno, con un saldo de al menos 53 heridos, el gobierno italiano dispuso la evacuación de 1.100 trabajadores de origen africano a centros de detención en Bari, en la región de Puglia. Según explicó el ministro conservador del Interior, Roberto Maroni, los internos serán identificados para separar a quienes tienen residencia legal o gozan de asilo político de los indocumentados, que serán expulsados del país. La oposición pidió que se investigue si la mafia de Calabria, conocida como "Ndrangheta", estuvo detrás de los disturbios.

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