Un plan como para quedarse helado

Ante las cámaras empresarias del sector, Cristina Fernández anunció facilidades para la renovación de heladeras, lavarropas y acondicionadores de aire. Dijo que se busca sostener el nivel de empleo y disminuir el consumo de energía.
En una nueva medida para enfrentar las alertas de caída de la actividad económica, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer un plan canje de heladeras, que se hará extensivo a lavarropas y acondicionadores de aire. Las heladeras, con freezer y una capacidad de 360 litros, costarán 1440 pesos, en doce cuotas fijas de 127 pesos, lo que implica una tasa de interés anual del 11 por ciento.

En la Quinta de Olivos, ante la presencia de directivos de cámaras empresarias y de cadenas comercializadoras de electrodomésticos, la Presidenta dijo –sobre el plan canje– que “se trata de heladeras familiares de 360 litros, comercializadas por la mayoría de las cadenas conocidas”. Explicó que, al concretar la operación, quienes “las adquieran tendrán que entregar las heladeras viejas”.

“El anuncio de hoy no sólo tiene que ver con la línea de blancos, sino también tiene que ver con otro sector estructural de nuestra economía, como es la energía”, agregó. Es que las heladeras de última generación consumen menos energía que los modelos más viejos. Además, la Presidenta marcó que con medidas de este tipo no sólo se busca alentar el consumo y la producción, sino también mantener los puestos de trabajo en el sector.

“En el mundo comenzó hace mucho tiempo el uso racional de la energía”, señaló, para luego agregar que este tipo de medidas también sirven para “ir disminuyendo progresivamente los subsidios a la energía”.

La Presidenta se mostró entusiasmada con las posibilidades de ahorro de energético. “Si nosotros podemos cambiar heladeras, pasamos al plan de renovación de lavarropas y aparatos de aire acondicionado, es lo mismo que hayamos construido otro Chocón en materia de ahorro de energía”, comparó.

Del acto participaron, además de los empresarios del sector, el jefe de Gabinete, Sergio Massa; los ministros de Planificación, Julio De Vido; del Interior, Florencio Randazzo; de Economía, Carlos Fernández, y de Producción, Débora Giorgi. Si bien no se estipuló un tope al canje de heladeras, algunos empresarios estimaron que de aquí a marzo podrían canjearse unos 100 mil aparatos.

“La persona tiene que entregar la heladera vieja, que va a ir como chatarra a abaratar el costo de producción, en un círculo virtuoso”, insistió CFK. Y detalló: “En lo que hace al capital de trabajo, se va a reconocer para el fabricante un valor financiado de 773 pesos por heladera”.

Al resaltar la importancia de mantener los puestos de trabajo, la Presidenta sostuvo que en las fábricas de electrodomésticos trabajan 50 mil personas. “Hemos trabajado sobre dos líneas, que son financiar el consumo de la familia y también el del capital de trabajo del fabricante”.

También detalló que el sector siderúrgico se comprometió a reducir en un 50 por ciento el precio de la chapa. El beneficio que obtendrán será el de recibir –a través del canje de las viejas heladeras– materia prima a precios convenientes.

La Presidenta afirmó también que si bien el precio final iba a ser de 1440 pesos, los comercios de electrodomésticos iban a abonar por ese producto 1030 pesos, con un margen de ganancia de 114 pesos. Según este esquema, existe una “previsión de un costo de lógica de desecho” de 46 pesos, que será el valor determinado para el flete que llevará el aparato a la planta en que será convertido en chatarra. “Hemos articulado algo que parece sencillo contar, pero han sido necesarias horas y horas para llegar obviamente a lo que son los precios finales, y para instrumentarlo”, sostuvo la Presidenta.

Para los fabricantes, el plan contempla un valor “financiado de 773 pesos por heladera” de parte del Gobierno, para cubrir costos de los insumos directos y la mano de obra. Al terminar su discurso, Fernández afirmó que el plan anunciado era producto del “deseo de todos de ayudar a sostener el nivel de actividad económica y de la comprensión de que siempre es posible arribar a acuerdos cuando uno pone inteligencia, tiempo y voluntad para visualizar lo importante que es poder articular este tipo de negociaciones”.

Comentá la nota