El plan de ampliar la red de gas aún espera financiamiento

Se anunció hace 2 años y es para llevar gas natural a 22.000 sanjuaninos que no tienen el servicio.
A dos años de su anuncio y por falta de recursos, el proyecto provincial para expandir la red y llevar el gas natural a 22 mil nuevos usuarios de esta provincia está frenado. Fracasó la primera estructura de financiamiento que se diseñó, y ahora las expectativas están centradas en conseguir fondos nacionales para la obra -que costará más de 20 millones de pesos-, algo que las autoridades saben que es difícil en momentos en que los recursos nacionales se han achicado; asoman entonces en el horizonte, recortes a las inversiones públicas sobre obras nacionales y provinciales; y la Nación debe resolver qué política aplicará en el futuro a las tarifas de servicios como gas y luz.

"No hemos podido avanzar, estamos frenados en la parte de financiación. No es que sea una obra tan cara, sino que es una obra que tiene poco recupero, poco retorno. Y estamos en eso, viendo qué sistema de financiamiento podemos tener, pero sería importante contar con fondos de la Nación", dijo ayer Daniel Campos, Secretario de Servicios Públicos de San Juan.

El plan sanjuanino de ampliación de las redes de gas se diseñó a partir de terminarse la ampliación del gasoducto principal Beazley-La Dormida (ver aparte) una obra regional que concluyó el año pasado. El proyecto contempla extender las redes a zonas del Gran San Juan y también a los departamentos más alejados ; y de concretarse incrementaría en un 25 por ciento la población beneficiada por el servicio que actualmente depende del gas envasado que es hasta tres veces más caro. En la actualidad, el servicio de gas por redes alcanza a 85 mil usuarios en todo San Juan, de los cuales 82 mil son residenciales.

Los fondos

Un cálculo estimativo indica que harían falta unos 20 millones de pesos para instalar gasoductos de alta presión para poder transportar el gas a los departamentos alejados de Jáchal, Iglesia, Calingasta y Valle Fértil. Pero el número se engrosaría -no informaron ayer en cuánto- teniendo en cuenta que hacen falta expandir redes a los departamentos de Sarmiento, Ullum y Zonda, entre otros.

La estructura de financiamiento que se pensó en un principio -y que fracasó, según dijo ayer Campos- fue un fideicomiso al que aportaría el gobierno y las empresas distribuidoras o subdistribuidoras que construyan y administren el servicio. El repago de la inversión se consigue después a través del cobro de la tarifa, sobre todo del cargo que se cobra a los industriales.

"Las obras de gas que se hagan tienen que ser repagas, o sea, se debe recuperar la inversión. Hasta ahora, eso se hacia a través de fideicomisos al que aportaban los grandes consumidores, y los residenciales no lo pagaban porque había un subsidio a la tarifa", explicó ayer Campos.

El gobierno nacional decidió retirar los subsidios a los residenciales de mayor consumo pero la semana pasada hizo marcha atrás ante la ola de protestas que se desató en todo el país. Volvieron los subsidios en forma transitoria hasta setiembre próximo, pero la Nación debe resolver cuál será en adelante su política respecto a las tarifas de los servicios públicos.

"Ahora está un poco dormido el proyecto. No es el momento ideal, pero creo que en dos meses vamos a tener una idea más aproximada. Creo que podremos diseñar un financiamiento alternativo, parecido al primero. Vamos a estudiarlo para tenerlo listo en un par de meses, antes de fin de año. Pero habrá que ajustarlo muy bien", dijo Campos.

De todos modos, el funcionario dijo que la idea sigue firme porque se trata de una obra pública vital para un gran porcentaje de la población.

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