El Plan de Alfabetización tiene 80 inscriptos en la Unidad 38.

La Unidad 38 de Sierra Chica inició el Plan Nacional de Alfabetización. Se anotaron 80 internos que son coordinados por otros dos detenidos, ya egresados del curso. El número de estudiantes es récord y no alcanza el material de estudio proporcionado por el Ministerio de Educación, con lo que ya obtuvieron el apoyo de la Dirección de la Unidad. El trabajo de la biblioteca “Andrés Ferro” dentro de la dependencia.
El 2009 continúa siendo un año de progresos y emprendimientos en la Unidad Nº 38 de Sierra Chica. A los talleres educativos de verano y los torneos recreativos por el receso escolar se suma el notable aumento de internos que se han inscripto en el Plan Nacional de Alfabetización y Educación Básica para Jóvenes y Adultos, impulsado por el Ministerio de Justicia a raíz de un convenio firmado con el Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología de la Nación.

La alfabetización en las cárceles bonaerenses tiene como fundamental objetivo, que los detenidos puedan instruir a sus pares que no están escolarizados e incentivar a los mismos a que comiencen sus estudios, orientándolos a través de un programa implementado desde el gobierno nacional que los mismos internos acondicionan de acuerdo a la situación de los alumnos.

Diego O. y Marcos D. son los coordinadores de un grupo de ochenta privados de la libertad que reciben de lunes a viernes la instrucción a las diferentes materias que luego cursarán cuando ingresen al colegio. “Aquí tratamos de que se den los primeros pasos para romper tabúes y pensamientos negativos acerca de la educación. Yo no soy docente pero fui instruido en esta Unidad y es un orgullo ver comenzar el ciclo lectivo y que tus compañeros se hayan inscripto para buscar un mejor futuro”, comentó Diego.

Los internos ya alfabetizados han tomado conciencia acerca de la magnitud del Plan y se han convertido en agentes multiplicadores, llevando a otros privados de la libertad la experiencia por los logros obtenidos.

Es por eso, que este año, conjuntamente con el apoyo de la Escuela 701 que brinda las aulas para estudiar y la Dirección de la Unidad que facilitó el aumento de la matrícula de inscriptos, el número de estudiantes ha crecido de manera notable en este comienzo de año.

“El personal penitenciario nos ha permitido ingresar a pabellones con otra modalidad de tratamiento para dialogar con otros detenidos e invitarlos a que concurran a las aulas”, dijo Marcos.

El material de estudio, es proporcionado por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación y consta de útiles escolares, diccionarios, libros e insumos para el desarrollo de las tareas. “Como este año la cantidad de inscriptos nos ha superado, carecemos de material de enseñanza, pero desde la Dirección de la Unidad hemos encontrado apoyo como así también lo esperamos de la comunidad” comentó Diego y concluyó que “que sucedan estas cosas es positivo, porque sabemos que el trabajo en conjunto y la enseñanza democrática ha permitido que los logros se cumplan y que vayamos por más”.

Biblioteca “Andrés Ferro”, mundo literario en la Unidad Nº 38

Inaugurada en el año 2004 dentro de las instalaciones de la Escuela 701 de la Unidad 38, la biblioteca “Andrés Ferro” posee más de 4000 ejemplares de todos los géneros literarios.

El proyecto de la creación surgió por iniciativa de la docente Stella Maris Martín y su nombre es en reconocimiento al ya fallecido profesor de matemáticas y comprometido político del Partido Justicialista de Olavarría.

La biblioteca, cuenta en la actualidad con una amplia oferta de lectura, para que los detenidos que se alojan en la Unidad puedan ocupar el tiempo investigando el mundo de las letras y ahondando en autores desconocidos. Los ejemplares poseen una diversidad de géneros y creadores que van desde Graham Greene y Albert Camus hasta Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.

Fernando. B y Gustavo. V son detenidos que se encargan de realizar sus tareas dentro de la biblioteca: “aquí se lleva un recuento de todos los libros que poseemos” dijo Fernando, “tenemos una base de datos en los que consta el nombre del libro, al autor y el género”.

Actualmente, el espacio es utilizado para desarrollar talleres literarios, lectura de cuentos y mesas de debate. Además, el detenido tiene la opción de concurrir libremente a elegir el material de lectura que desee o bien retirar por el término de siete días cualquier ejemplar y leerlo en su celda.

“Los libros que ocupan estos estantes, son producto de donaciones efectuadas por el personal docente, las instituciones gubernamentales y ONG, pero por sobre todas las cosas, la comunidad apoya mucho este tipo de iniciativas y sabemos que podemos contar con ellos siempre”, comentó Gustavo.

Las obras donadas que llegan en mal estado son reacondicionadas en el taller de encuadernación que funciona dentro de la biblioteca y el material de trabajo para desarrollar estas tareas es aportado por la dirección de la Escuela Nº 701 y el personal docente que desempeña funciones en dicha institución. “Tener una biblioteca en la Unidad es fundamental, ya que el contacto con los libros es un síntoma de sabiduría y para nosotros como bibliotecarios, un trabajo apasionante” concluyó Fernando.

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