Plaini, el "canillita" incondicional de Moyano.

A pesar de que es el hombre fuerte del sindicato de canillitas, Omar Plaini nunca dejó de atender el quiosco de revistas del que es propietario junto con su hermano Miguel Angel, en Balcarce 370, frente al hospital Luisa Gandulfo, en Lomas de Zamora.
Admite que "será más complicado hacerlo" en caso de que sea elegido diputado nacional bonaerense por el Frente para la Victoria, que lo lleva en el puesto número 13 de la lista que encabeza Néstor Kirchner. Pero tampoco lo descarta completamente: "Mi trabajo es mi pasión; me crié en eso y no voy a resignarlo así nomás".

Con 56 años, este dirigente gremial, divorciado, con dos hijas y tres nietas, nunca dejó de vivir en esa localidad del conurbano que lo vio nacer. Pero en pocos años, el destino le ofreció sorpresas agradables. Después de 20 años de encabezar la lista opositora en el gremio, desde el 12 de octubre de 2006 lidera el Sindicato de Diarios y Revistas de Capital y la Provincia de Buenos Aires (Sivendia), tras haber superado la histórica conducción de la familia Appicella.

Desde diciembre de 2007 conduce también la Federación a nivel nacional.

Plaini superó nada más que por seis votos a Rafael Appicella, el último heredero de la dinastía. "Mis compañeros me dijeron en broma que los afiliados eran daltónicos porque se equivocaron de lista y votaron por la mía, la bordó, en lugar de hacerlo por la rosa, de Appicella", dijo, y se rió.

Se considera amigo y admirador del jefe de la CGT, Hugo Moyano, el impulsor de su postulación desde su militancia en 1994 por el Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) que encabeza el camionero. Y en línea con su pensamiento, repite que "un dirigente sindical no tiene por qué limitarse a discutir salarios" y dijo que su sueño es que "alguna vez se elija a un presidente del movimiento obrero", como lo fue Lula en Brasil.

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