Plaga de langostas arrasa pasturas en Cañada Ombú

Hace 20 días una lluvia elevó el número de insectos que desde junio migró a esta zona, creen los productores proveniente del sur chaqueño. Los daños son totales.
Un hecho de inédito y de ribetes dramáticos para las explotaciones ganaderas ocurre por estos días en algunos campos de la zona este del distrito Cañada Ombú, ubicado a más de 120 kilómetros al norte de Vera, en el departamento homónimo, por la línea de la Ruta Provincial 3.

Allí, a más de 50 kilómetros al oeste de la localidad, en plena “pampa santafesina” de acuerdo a la denominación que los lugareños dan al área, una impresionante plaga de langostas están dando cuenta de las últimas reservas de pasto natural que crecen cobijadas entre espartillos.

Aparentemente son dos las especies que invaden el lugar por espacio de alrededor de 3 a 4 kilómetros lineales en una franja cuya profundidad que, estiman algunos trabajadores rurales, abarca campos enteros en una extensión de más de 10 kilómetros.

Las medidas oscilan entre los 4 y los 10 a 12 centímetros y son en cada caso de un color verde con manchas negras, o totalmente marrones. Ariel Corgnali, productor de de zona, relató a El Litoral que “las verdes, que son las más chicas atacan los pastos y acá dejaron todo pelado, sólo quedaron los espartillos”, señaló.

Además, expresó que “las marrones, que son de un tamaño nunca visto, arrasaron con los árboles, y se ve que son muy sensibles al sol porque durante el día se refugian a la sombra de los troncos pero a la noche es increíble el daño que pueden hacer en poco tiempo”, narró.

Por otra parte, advirtió que “si alguien no hace algo, no se fumiga o desde algún organismo no se nos asesora a todos los productores que estamos padeciendo esto sobre cómo proceder, lo que va a pasar es que cada cual por su lado va a empezar a usar venenos y esto, se sabe, puede traer consecuencias”.

El productor dijo también que la plaga hace desde junio que se recaló en esta zona, aunque “su intensidad no era de la magnitud que cobró después de la última lluvia de hace unos 20 días atrás”, donde la cantidad se incrementó notablemente.

El grupo avanza en dirección Este, lo que equivale a decir que de a poco va reduciendo distancias con la zona poblada, más allá de que aún es apresurado pensar que puedan correr peligro algunas pequeñas áreas agrícolas ubicadas en el trayecto. Cabe destacar que el camino que recorren depende, en gran medida, de la dirección de los vientos.

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