Pittelli marca 'la cancha'

Mientras Darío Speranza, viajaba en colectivo con jubilados de Pami para ver el partido de la selección Argentina (realmente lamentable) frente a Perú, algunos allegados al futuro funcionario del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires, comentaron que, el flamante intendente municipal, Aníbal Pittelli, ha 'comenzado a marcar la cancha'.
Qué quiere decir 'marcar la cancha'? Muy simple: 'Acá, ahora mando yo y, por lo tanto, las decisiones trascendentes son de mi absoluta responsabilidad y nadie más que yo puede tomarlas'. ¿Qué ha pasado, para que 'el profesor' se enoje. Bueno, según comentaron algunas de las personas que han comenzado a frecuentar el despacho oficial del Palacio Municipal, días pasados, por alguna circunstancia (¿tal vez, política?) que no se ha explicitado ni ha tomado estado público, alguien pidió el traslado de una persona que se desempeña en el sector 'administrativo' del Departamento Deliberativo. Parecía que estaba todo 'cocinado' para que este empleado (de planta permanente) sea trasladado a Inspección General, pero la información llegó a oídos de Pittelli. No se sabe qué pasó; a quién consultó; qué preguntó, pero lo cierto es que ordenó dejar sin efecto ese traslado en forma inmediata. Mientras esto sucedía, también 'marcó la cancha' en otras decisiones (se habla de dos) en las que se habría dispuesto que dos empleados municipales, se acojan de inmediato a los beneficios jubilatorios por tener la edad y los aportes suficientes para poder hacerlo, pero si se los deja trabajar unos pocos meses más (tres o cuatro), el haber mensual jubilatorio que pueden llegar a percibir es considerablemente superior, al que percibirían en caso de jubilarse en las actuales circunstancias. También esta situación llegó a oídos del intendente y ante esta posibilidad, dispuso que a esos empleados se los deje trabajando unos meses más, hasta que puedan jubilarse con un haber mensual superior. Se podrá decir que son simples gestos y actitudes de neto corte político. Es cierto. Pero de lo que nadie puede dudar es que, con estas actitudes, Pittelli, está comenzando a 'marcar la cancha' y a decir 'acá, mando yo'.

Legalmente, la Municipalidad ¿está usurpando?

El 30 de marzo del año 2008, reunida la Comisión Directiva de la peña 'El Ceibo', resuelve ofrece en comodato a la Municipalidad de Chivilcoy, el inmueble social de la institución, ubicado en Ayacucho 280, con todo su contenido de muebles y útiles para que todo ello sea utilizado por la Secretaría de Cultura del municipio (luego pasó a ser Dirección de Cultura). Posteriormente, al aceptar el ofrecimiento, la Municipalidad de Chivilcoy, a través del intendente municipal, Rodolfo Bardengo, y Domingo Marcos Graziadei y Héctor Osvaldo Cogo, presidente y secretario respectivamente de la peña 'El Ceibo', firmaron un contrato de comodato por el término de diez años a contar desde el 1 de julio de 1998, venciendo en consecuencia el 30 de junio de 2008, obligándose a la Municipalidad de Chivilcoy a abonar el importe de los daños, desperfectos y averías que existieran de los bienes, fijando el mismo los precios de acuerdo a los que rijan en plaza para esa fecha, salvo el desgaste natural causado por el buen uso y el tiempo. Por supuesto, y como cualquier vecino puede constatar con sólo hacerse presente en la casona de Ayacucho 280, nada de los muebles y útiles que el municipio tomó a su cargo como parte del comodato, ha quedado. Sólo está el salón, sumamente deteriorado, pero está. De acuerdo a las fechas y datos que anteceden, queda absolutamente claro que el comodato está vencido desde hace algo más de un año, pero el local sigue estando en poder del municipio y no porque los integrantes de la pena 'El Ceibo' no hayan solicitado la restitución, sino porque el municipio no ha cumplido con el contrato de comodato firmado hace algo más de 11 años. Si nuestros informantes no están equivocados (seguramente que no) en el mes de septiembre del año 2008 (hace un poco más de un año), con las firmas de Domingo Marcos Graziadei y Abel René Marino, integrantes de la mencionada peña, remitieron una carta al entonces intendente municipal, Ariel Franetovich, solicitándole que reintegra a dicha institución el inmueble de la calle Ayacucho 280.

En esa misma nota, se le pedía que informe 'en forma fehaciente' fecha y hora en que dispondrá la entrega del inmueble a fin de que posibilite, con la debida antelación, designar a los integrantes de la peña que tendrá a su cargo la tarea de su recepción y la contratación del profesional notario que deberá realizar el inventario de los muebles y útiles comprendidos en la cesión. Al mismo tiempo, siempre ateniéndonos a nuestros informantes, en esa nota se le solicitaba al intendente Franetovich poner a disposición de la institución 'por estricta razones de control', los comprobantes que acrediten el pago de las tasas, impuestos, servicios y/o contribuciones a cargo del municipio convenidos en el contrato respectivo.

Desde abril del año 2008 hasta estos días (por lo menos hasta el pasado sábado) la Municipalidad no ha contestado al requerimiento de la peña 'El Ceibo'. Tanto es así que, según comentarios que trascendieron en la noche del sábado, poco después que la intensa precipitación pluvial cesara casi por completo, en una conocida confitería céntrica, una persona muy ligada al ambiente artístico, pero fundamentalmente a todo lo relacionado con el folklore, aseguró que, entre miércoles, jueves y viernes de la semana anterior, con las firmas de Domingo Marcos Graziadei y Abel René Marino, integrante d el Comisión Directiva de Peña Folklórica, Cultural y Artística 'El Ceibo', remitieron una nota al intendente municipal, Aníbal Pittelli, solicitándole 'una audiencia personal' a fin de tratar el tema expuesto al municipio mediante la carta del año 2008, presentación que diera lugar a la formación del expediente Nº 4031-76167. Este pedido de audiencia tiene el carácter de 'urgente'. Si todo es como nos dijeron nuestros informantes (muy confiables), queda claro que, al no haber un contrato de prórroga del contrato original y al no responder a la petición de restitución que han formulado las autoridades de la peña El Ceibo, la Municipalidad está ocupando irregularmente (por no decir ilegalmente) las instalaciones de Ayacucho 280. Pero además, con un serio agravante. Ha cedido, para su uso el mismo inmueble, a otras instituciones. Por supuesto, estas instituciones nada tienen que ver con esta situación. Además, no tienen porqué conocer la situación legal del inmueble. Lo que suena a extraño e inaudito, es que el municipio, aparezca actuando al margen de lo acordado, que es decir, en forma absolutamente irregular. La gente de la peña el Ceibo ha pedido la restitución del inmueble, tal como le corresponde, según lo firmado y acordado hace algo más de 11 años, y las autoridades municipales no le han respondido. Por ello, sería interesante que el intendente Pittelli -que heredó esta situación- conceda a la brevedad la audiencia solicitada por la gente de la peña El Ceibo, despeje las dudas y aclare la situación. Por además, los grupos culturales que han comenzado a trabajar en Ayacucho 280, en cualquier momento pueden encontrarse con la triste novedad de que todo lo que hagan en el lugar para reacondicionar las instalaciones haya sido en vano, porque el local podría ser reintegrado a la peña propietaria y el destino ya no sería el mismo. Chau... hasta el lunes

Comentá la nota