Piratas somalíes abren fuego contra marines: se agrava la crisis.

Los piratas somalíes que mantienen secuestrado desde el pasado miércoles al capitán estadounidense Richard Phillips dispararon este sábado contra miembros de la Marina de EE UU que intentaron acercarse para conversar con los captores.
Según CNN, la Marina, que tiene varios barcos de guerra en el área, envió una pequeña delegación de soldados en un bote y, al ser disparados, dieron la vuelta sin responder al fuego.

Los piratas se encuentran a sólo unos 30 kilómetros de la costa de Somalia y EE UU quiere impedir a toda costa que lleguen a tierra, lo que podría dificultar aún más las labores de rescate, según CNN.

Phillips, de 53 años, se ofreció como rehén de forma voluntaria el miércoles para garantizar la seguridad de los 20 miembros de su tripulación después de que cuatro piratas armados abordaran su barco, el Maersk Alabama. Sus captores piden 1,5 millones de euros por su liberación y han amenazado con darle muerte si se produce una acción militar para rescatarlo.

Secuestrado un remolcador italiano

Mientras, un remolcador con bandera italiana y 16 personas a bordo era secuestrado este sábado por piratas en las aguas del golfo de Adén.

El Buccaneer, propiedad de una empresa estadounidense, lanzó una llamada de emergencia que fue captada a bordo del buque de guerra portugués Corte-Real, que participa en el dispositivo de seguridad desplegado por la OTAN en la zona y que se encontraba demasiado lejos para poder asistir a la embarcación asaltada.

El secuestro fue confirmado por Andrew Muangura, coordinador del Programa de Asistencia a Navegantes del Africa Oriental. En el momento del ataque, el Buccaneer remolcaba dos embarcaciones, de las que no se ha informado qué mercancía transportaban. "Este incidente muestra que los piratas se han vuelto más atrevidos y violentos", aseguró Muangura.

No fue el único ataque confirmado este sábado contra embarcaciones en el océano Índico. Un carguero de bandera panameña fue asaltado también cuando transitaba por el golfo de Adén, entre Somalia y Yemen. Los atacantes llegaron a lanzar granadas en el puente de bando y disparos contra el casco de la embarcación. El ataque fue repelido gracias a chorros de agua a gran presión lanzados desde el interior del buque, según informan oficiales a bordo del Corte-Real.

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