“En los piquetes actuaron grupos vinculados al PJ y a la izquierda”

“En los piquetes actuaron grupos vinculados al PJ y a la izquierda”
A casi una semana de la violenta tormenta que causó 8 muertos, unos 50 heridos y cuantiosos daños materiales, el intendente Miguel Lifschitz arremetió contra el justicialismo santafesino por el rol desempeñado frente a la emergencia.
"Sin duda en los piquetes actuaron grupos y referentes, algunos vinculados a organizaciones sociales o al peronismo. Incluso a sectores de izquierda", sentenció. Y destacó que hechos como el del lunes pasado "requieren de arremangarse y buscar soluciones".

En diálogo con LaCapital el jefe del Palacio de los Leones reivindicó la actuación del municipio para paliar las consecuencias del fenómeno meteorológico y confirmó que, junto a la provincia, se apura la implementación de un sistema de alerta para la región.

-¿Ratifica que la ciudad reaccionó bien?

-Sí, porque hay que considerar que sufrimos un fenómeno muy atípico e intenso. Cayeron más de 50 milímetros de agua en 30 minutos, acompañados de ráfagas de viento superiores a los 90 kilómetros por hora y una fuerte pedrea en distintos sectores. Las consecuencias fueron inéditas: se recibieron 818 llamados de caídas de árboles, cuando una tormenta fuerte suele derribar entre 120 y 130, y casi toda la ciudad se quedó sin luz, un daño de magnitud en la red de distribución que no ocurría desde hacía años. Luego, la muerte de un recolector determinó un cese del servicio de 24 horas. Sin embargo, en cuatro días resolvimos la totalidad de los problemas de infraestructura y sociales.

-La distribución de la asistencia fue problemática.

-Es muy complejo, porque Rosario tiene cerca de cien asentamientos irregulares. Llegar a cada uno, trazar un panorama individual, diseñar el operativo de asistencia, organizar la logística para aprovisionarnos y distribuir la ayuda en forma uniforme y equitativa es una tarea que desarrollamos muy rápidamente, pese a las dificultades. El martes, a menos de 24 horas de la tormenta, ya estábamos repartiendo los primeros elementos. Y el viernes finalizamos la labor social, habiendo conversado con los referentes de los cortes y piquetes. La emergencia fue totalmente superada en materia de infraestructura y en lo social.

-La política terminó metiendo la cola, según insistentes advertencias lanzadas desde el municipio.

-También tenemos que defender al ciudadano trabajador, al que paga sus impuestos y tiene derecho a sentirse seguro. Sin duda actuaron grupos y referentes, algunos vinculados a organizaciones sociales o al peronismo. Incluso a sectores de izquierda. Pero no puedo comprender cuando se intenta el uso político de una situación de emergencia. Nos llamó poderosamente la atención una declaración del PJ santafesino cuestionándonos. Creo que momentos como los que vivimos requieren de arremangarse y buscar soluciones. Las críticas llegarán luego. Provincia y municipio hicieron un gran esfuerzo y destaco la paciencia de los rosarinos, que toleraron desde piquetes hasta la acumulación de basura.

-Algunas organizaciones denunciaron la supuesta intención oficial de ocultar los perjuicios y que se negó asistencia.

-En absoluto. Estuvimos desde el primer momento dirigiendo los operativos. La noche del lunes participé de todas las reuniones en Defensa Civil y luego en el Cemar. Después los coordinadores sociales se abocaron permanentemente a todos los distritos. La ayuda empezó a llegar el martes al mediodía, obviamente con la responsabilidad de analizar previamente la situación para no salir a distribuir elementos de modo alocado y sí hacerlo en relación directa con los daños reales. Muchos vecinos cuestionan, y con razón, la entrega de materiales que posteriormente son vendidos o utilizados con otros fines.

-¿Hay autocrítica?

-Es la cuarta tormenta fuerte, o emergencia meteorológica, que padecemos en los últimos dos años y de las cuales fuimos aprendiendo algo. Cada vez actuamos con mayor celeridad, orden y coordinación entre las áreas municipales y provinciales y las empresas concesionarias de servicios. Incluso habiendo perdido un día, el martes, con una ciudad sitiada por los piquetes que impidieron que los trabajadores sociales ingresaran a algunos barrios, se actuó con eficacia. Por supuesto que hay cosas por mejorar frente a un fenómeno que, esperamos, no se reitere.

-La seguidilla de este tipo de tormentas obliga a un replanteo del plan contingencia.

-En cuatro días prácticamente completamos la tarea de emergencia, algo que antes nos llevó más tiempo. Ningún fenómeno es igual a otro: el del lunes tuvo mayor impacto en la infraestructura pública, pero fue menor el perjuicio a nivel social si lo comparamos con la granizada de noviembre de 2007.

-¿Por qué no se aplica aún el programa de alerta temprana aprobado por el Concejo a fines de 2007?

-Porque no es una responsabilidad exclusiva del municipio. El pronóstico no se circunscribe a una ciudad sino que abarca territorios más amplios. Lo conversamos con el gobernador Hermes Binner y sabemos que la provincia, a través de la Dirección de Protección Civil, está haciendo gestiones ante el Ministerio del Interior de la Nación para incorporar tecnología y mejorar el sistema de alerta en el sur santafesino.

-¿Hay una dimensión del impacto económico?

-Recién tendremos más precisiones esta semana. Hay que considerar que hubo un daño cuantioso en el arbolado público, un deterioro considerable de los pavimentos y todos los perjuicios en el área social.(lacapital)

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