Piponcitos.

Lamela, Orban, el Tortuga Fernández, Roberto Pereyra y el Keko Villalva son los cinco juveniles que Gorosito hizo debutar en Primera. "Siempre dije que el que juega bien se gana un lugar, tenga 15 ó 50 años", asegura el técnico. Y los pibes se lo agradecen: "Ahora queremos afianzarnos".
Y ahora cómo nos vamos?".

La pregunta -más bien duda- surge en cuatro cabezas al mismo tiempo, cuando advierten que en el predio de Ezeiza ya no queda nadie. Daniel Villalva, Erik Lamela, Roberto Pereyra y Gustavo Fernández se imaginan haciendo dedo hasta que Lucas Orban los tranquiliza mostrándoles las llaves de su auto. Pero justo en ese instante llega Néstor Gorosito, el instructor que les ha dado a todos el registro de conducir. Sus piponcitos.

"Si algo caracteriza a este cuerpo técnico es promocionar a muchos juveniles, es algo que repetimos en todos los equipos. Siempre decimos que el que juega bien se gana su lugar, aunque tenga 15, 30 o 50 años", dice Gorosito mientras se mete en el medio de la banda que apareció en el 2009.

Fernández le saca casi una cabeza a sus rulos. Es el primero de la lista al que le dio rodaje, aunque después de sumar cinco presencias entre Copa y Clausura perdió terreno. "Uno igual aprende mucho al ser parte del plantel", opina el Tortuga. Es lo mismo que declara el Tucu Pereyra, un volante ofensivo al que le sobran promesas en su empeine y que tuvo su -breve oportunidad en el 0-4 ante Huracán.

En la primera fila de la foto aparecen Villalva y Lamela, apellidos que figuran en el catálogo de las joyitas del semillero. En el 2006, 2007 y 2008 compartieron el tricampeonato con la categoría 92. Ahora, la aparición en Primera. "Es muy lindo llegar de tan chico", dice el Keko con sus 17 abriles. "Para mí fue por lo que vengo peleando desde que llegué a River. Quería demostrar que lo que se había hablado de mí no era mentira. Ahora sueño con afianzarme", se le suma Erik, o Coco, o el púber al que se intentó llevar el Barcelona en Infantiles.

El flashazo ilumina a Lucas Orban, zurdo, lateral, estudiante de la UADE y sorpresa en los tres partidos que jugó. "Estoy muy contento por lo que me pasó. Me preparé mucho para este momento, pero no esperaba que llegara tan rápido. Fue un semestre espectacular, quiero seguir sumando de a poco".

"¡Están bien, chicos! Van a salir lindos, je", se ríe Gorosito. Acaso en ellos observa al Pipo que también se crió en el Monumental y que pudo dar el gran salto al profesionalismo. "Yo subí a los 15 años, en el final del ciclo de Labruna. Después estuve con Di Stéfano, pero tardé en debutar porque una hepatitis me tuvo mucho tiempo afuera", rememora. ¿Quién lo tiró a la cancha? "Aparecí en la huelga del 83, junto con otros chicos del club", contesta Gorosito sin nombrar directamente al DT de ese momento: José Varacka.

Este ciclo ya superó el número de debuts de Simeone -cuatro-. Pero le falta para alcanzar las 16 presentaciones que hubo durante el último capítulo de Passarella. Pipo descansa mucho en Gustavo Zapata. El Chapa, que armó una Reserva con plena participación de chicos de la 90, 91 y 92, es el tercer ojo del DT. "No es fácil, se necesita tiempo y continuidad para ir mechando a los chicos -argumenta-. Ojalá podamos armar un plantel con mayoría dell club". Y jugadores hay. River tiene seis en el Sub 15, ocho en el Sub 17, nueve en el Sub 18 y colaboró con cinco en el Sub 21 de Toulon.

Y, además, River tiene a cinco que, aquí y ahora, rodean a Gorosito. Y se gatilla la última foto. Eso sí, habrá que esperar por su revelado: en un tiempo se sabrá si los Piponcitos se hicieron Pipones.

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