Pino: "Macri es heredero de Menem y Michetti, la prima de Neustadt"

Pino: "Macri es heredero de Menem y Michetti, la prima de Neustadt"
El candidato de Proyecto Sur es la sorpresa de la elección. Apunta contra Heller para lograr el apoyo progre.
-¿Cuales serán sus principales proyectos en el Congreso?

–El primero va será la prohibición de la explotación minera a cielo abierto con sustancias contaminantes. Es un proyecto que viene empujando el movimiento ambientalista hace tiempo y ya se ha conseguido que en siete provincias se prohíba la explotación a cielo abierto con cianuro. También vamos a impulsar la asignación universal de 350 pesos por hijo, lo que significa una erogación de un poco más de 9 mil millones de pesos. Vamos a promover la nacionalización del petróleo y del gas. Y queremos proponer una reparación histórica para la juventud argentina, lo que significa una banda de subsidios de apoyo para el desarrollo de las pymes y para al primer empleo.

–Usted quiere nacionalizar el petróleo y el gas, y apoyó la estatización de Aerolíneas Argentinas y de las AFJP; sin embargo, hoy, parte de la oposición critica al kirchnerismo por esas nacionalizaciones, ¿qué opina de eso?

–A pesar de lo que se dice sobre que estamos en un proceso de un gobierno de tipo progresista o de izquierda, este gobierno no es estatizador, sino que ha tomado empresas porque estaban quebradas o fundidas. El gran déficit que existe es que, desde la catástrofe neoliberal de las privatizaciones de los 90, el debate entre lo público y lo privado no está saldado. No se ha promovido ninguna discusión sobre cuál fue el beneficio o el perjuicio que nos trajeron esas privatizaciones y la falta de control sobre ellas. Por eso aflora ahora ese debate. Nosotros proponemos ir hacia el modelo de gestión pública: propiedad estatal con fuerte gestión pública participativa.

–¿Qué servicios deberían estar dentro de ese modelo?

–En general, todos. La energía, por ejemplo, es un derecho humano y universal. Estamos en contra de que se hagan negocios con el agua y la energía. Son bienes esenciales, que no deben faltarle a ninguna familia argentina. Por eso, que Macri diga que Aerolíneas debe ser privatizada nuevamente es un escándalo. Aerolíneas ya fue privatizada, era una empresa que daba ganancia, tenía una flota de 28 aviones propios, oficinas en todas las partes del mundo, estaba colocada entre las diez compañías más seguras del mundo y daba beneficios. Se privatizó y la robaron entera. Mauricio Macri es un descarado y es el legítimo heredero de Carlos Menem. Macri es Menem. Las ideas de Macri son las ideas de Menem y Cavallo.

–Usted dice Macri es Menem, ¿piensa lo mismo de Gabriela Michetti?

–Michetti es la principal espada que tiene el macrismo en la Ciudad de Buenos Aires. Representa esa ideología neoliberal-populista-conservadora. Es la prima hermana de Bernardo Neustadt. Es eso: Doña Rosa, el seudosentido común del vecino frente al maltrato y el abandono del Estado y donde se mezclan todas las ideas sensibles a un imaginario colectivo de una sociedad muy desinformada. De ahí que pegue ese discurso de ingenuo y de sentido común que dice "Defiendo tu interés". La idea es hacer un discurso casi bobo. Ya la vimos esa película pero todavía muerde, sino no se justifica que todavía tenga esa aceptación.

–¿Por qué el electorado progresista porteño debería votarlo a usted y no a Carlos Heller o a Aníbal Ibarra?

–Por todas las cosas que digo. Heller no las dice. A mí me da pena Heller porque fue un hombre de una trayectoria decorosa y terminó como la frutilla decoradora y asumiendo todas las políticas del kirchnerismo. Va junto a Noemí Rial, la abogada de "los Gordos" y militante activa para impedir la personería jurídica de la CTA. ¿Eso es el progresismo?

–Usted critica al kirchnerismo por izquierda, sin embargo hay varios sectores del peronismo de izquierda y del progresismo, como Carta Abierta, que apoyan la gestión de Néstor Kirchner y la de la actual Presidenta.

–Están en un error monumental. También están medio enfermos porque apoyan a un gobierno que tiene la misma esencia y matriz del modelo económico de los 90, incluso profundizó ese modelo de Menem. Eso no quiere decir que Kirchner es igual a Menem. (Roberto) Lavagna no es (Domingo) Cavallo. Pero en la matriz de modelo agrominero exportador profundizó las políticas de Menem. Es cierto que en otros planos es bien diferente, como por ejemplo en el de los derechos humanos o en cuanto a que hizo una política internacional diferente.

–En términos de corrupción, ¿quién es peor: Kirchner o Menem?

–Los dos hicieron negocios privados con el patrimonio público, pero jamás me puse a hacer una investigación de quién sacó más. La argentinización de YPF de Kirchner es una vergüenza. Es decir, los progresistas nuestros ven progresista una lista donde están todos los peores caciques ligados a las peores causas y al padrinazgo del delito organizado en la provincia de Buenos Aires.

–Algunos de esos sectores progresistas lo critican a usted por el rol que tuvo durante el conflicto del campo, ya que su espacio votó en contra de las retenciones móviles, ¿se arrepiente de eso?

–Yo no voté eso.

–Usted directamente no, pero sí su espacio político a través del voto del diputado Claudio Lozano.

–En primer lugar, hay que desmitificar la resolución 125. Lo que ha instalado el kirchnerismo con su aparato de Página 12 y Carta Abierta es que la 125 era la reforma agraria paradigmática de la Argentina, y eso no era así. En realidad, era una pésima resolución. Fue tan mala que terminó haciendo una hoguera del campo. Unificaba a todos los sectores agrarios bajo la misma lógica impositiva que usa para el resto de la sociedad con el IVA. Proyecto Sur planteó las retenciones móviles y segmentadas, de hecho, presentamos en la Cámara un proyecto antes que el del oficialismo. Desde el primer día criticamos al Gobierno y al campo. Dijimos que era un error que los sectores del campo se unieran con el enemigo histórico de los intereses populares, que había sido la Sociedad Rural, y que además no se tocara al sector agroexportador.

–¿No piensa que la tercera posición de Proyecto Sur terminó siendo funcional a los intereses de la Sociedad Rural?

–El discurso de Lozano fue histórico porque lo primero que hizo fue denunciar el desfalco. Nos critican nuestro apoyo a la estatización de Aerolíneas Argentinas porque no salió como debía, imagínense apoyando la 125... Nosotros apoyamos y apoyaremos la construcción de un bloque público estatal de poder económico.

–Cambiando de tema, ¿qué piensa que va a suceder el 28 de junio?

–Las encuestas que circulan han sido encargadas por otros, no por nosotros. Son un arma política que induce al combate político. Yo no hago encuestas porque no tengo dinero. Hasta ahora, hay una oleada muy simpática hacia nosotros. Instalamos grandes temas que parecían desparecidos del debate político.

–¿Cómo financia la campaña?

–Estamos haciendo una campaña sin dinero, la hacemos a pura colecta.

–¿Cómo se imagina el escenario político después de las elecciones?

–Lo trascendente para nosotros es que sin nada, ninguneados y sin campaña luminosa, nos hemos instalados en 16 provincias y tendremos personería en las 24 en la próxima elección. No vinimos para jugar una elección, hemos venido para instalar en la sociedad un conjunto de ideas, un proyecto y un programa, que tienen que ver con los tiempos emancipadores de la América Latina de hoy. Eso no lo puede hacer Proyecto Sur solo, sino la construcción de una enorme fuerza política, social y cultural.

–¿Piensa realizar alianzas con otros sectores, como el de Martín Sabbatella, después de las elecciones?

–Por supuesto. No llegamos a un acuerdo porque nuestro candidato en la provincia era Víctor De Gennaro. Cuando nos enteramos que se adelantaron las elecciones, nuestra personería estaba por salir en once provincias y no hubo caso para que nos prorrogaran un mes más hasta que saliera. Sin personería fue imposible armar otra cosa. Preferimos dejar en libertad de acción a nuestros seguidores. Tenemos diferencias de matiz con Sabbatella, por ejemplo, él no ha tenido posiciones demasiado críticas con respecto al Gobierno.

–En varias oportunidades, usted dijo que Proyecto Sur aún no estaba listo para gobernar. ¿Quién cree que podría reemplazar al kirchnersimo en 2011?

–Antes, quiero aclarar que nos opondremos con uñas, dientes y todo utensilio a mano a cualquier intento desestabilizador y a cualquier intento de fuga de las autoridades elegidas para cumplir un mandato hasta 2011. Para 2011 faltan dos años, y puede que ya estemos listos para gobernar. En esta elección nos preparamos para ser buenos legisladores, después la fuerza dirá. Nos venimos preparando para gobernar, no para denunciar.

–Con respecto a eso, algunos sectores lo cuestionan aduciendo que usted sólo hace denuncias pero que no tiene experiencia en gestión.

–Siempre nos van a cuestionar algo. Yo soy un realizador. Un director de cine es un pyme cinematográfico. Lo que primero que hacemos es sacar presupuestos para entregar al productor. Hacemos visible lo no visible.

–¿Qué hay que hacer visible en esta campaña?

–Las enormes perspectivas que tiene la Argentina por delante. Es un país superdotado para superar la crisis internacional, a condición de cambiar de política. Hay que ser muy nulo para no tomar medidas y que no se te vayan 32 mil millones de dólares como se fueron entre el 2007 y 2008 de la Argentina. Que Carlos Heller me conteste esto.

–¿Por qué centra sus críticas en Heller y no tanto en quienes están en sus antípodas ideológicas, como es el caso de Gabriela Michetti y Alfonso Prat-Gay?

–Porque a Prat-Gay, Michetti y Macri no es necesario ubicarlos en otro campo que no sea la derecha. Carrió fue la primera en denunciar la fuga de capitales y luego puso como candidato de su espacio a un señor como Prat-Gay, que fue funcionario de la Banca Morgan cuando se llevaban los ahorros de todos los argentinos. Prat-Gay, hoy, además plantea volver al FMI. Lo que es inadmisible es que Heller pretenda vender la idea de que el gobierno de Kirchner es progresista. Sólo es progresista en algunos gestos y medidas, que hemos apoyado y defendido.

"Gran Cuñado" es la degradación de la política

Solanas dice que "la sociedad sufre un estado de desinformación" y es difícil separar esa apreciación del hecho de que muchos de sus competidores políticos hayan desfilado por el programa de Marcelo Tinelli, para participar del sketch "Gran Cuñado", donde bailaron, cantaron y se dejaron humillar hasta por sus discapacidades físicas.

–En relación con esta idea de que tenemos una sociedad muy desinformada, ¿qué le parece que el programa de Marcelo Tinelli se haya convertido en uno de los centros de proselitismo de algunos de los candidatos?

–Me resulta penoso. Es la degradación de la política. Eso tiene rating porque la política no tiene crédito en la Argentina.

–¿Usted vio "Gran Cuñado"?

–(Risas)... No, casi no lo vi, no tengo tiempo para eso y además me aburre mucho.

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