Piñera llamó a la unidad de la derecha tras una disputa interna

SANTIAGO, Chile.- Un sonado quiebre en la derecha chilena obligó al candidato opositor, Sebastián Piñera, a poner orden en su coalición con el fin de mantener la unidad entre sus filas cuando faltan diez días para las elecciones presidenciales.
El problema se produjo en la carrera senatorial por la Quinta Región Costa, zona en la que compiten por un cupo en la Cámara alta el ex diputado Francisco Chahuán, perteneciente a Renovación Nacional (RN), el mismo partido de Piñera, y el ex candidato presidencial Joaquín Lavín, referente de la Unión Demócrata Independiente (UDI). El enfrentamiento entre ambos, a través de la prensa, llegó a las calles de Valparaíso y sus alrededores, donde se acusan mutuamente de "guerra sucia" por medio del robo y destrucción de propaganda electoral.

La polémica aumentó con las declaraciones del presidente de RN, Carlos Larraín, que acusó a Lavín de "estar muy mal asesorado", mientras su par de la UDI, Juan Antonio Coloma, exigía respeto para el ex presidenciable. "Si hay alguien que ha ayudado a la unidad de la derecha es Joaquín Lavín. Durante muchos años ha sido eje de unidad y de entendimiento, lo avalan más de dos décadas de servicio público", dijo Coloma. Las últimas encuestas siguen dando ventaja en esa circunscripción a Chahuán, que se quedaría con el segundo escaño por detrás del favorito, el ex ministro oficialista Ricardo Lagos Weber.

La discusión subió de tono y obligó al propio Piñera a hacer un llamado al orden en sus filas. "Les he pedido a todos los candidatos que hagamos una campaña limpia, una campaña pacífica. Sin violencia y sin descalificaciones", exigió Piñera.

Lavín, que perdió ante Ricardo Lagos en el ballottage de 2000, intentó una nueva empresa presidencial en 2005, elección en la que fue derrotado en primera vuelta por Michelle Bachelet y Piñera. Las suspicacias acusaron a la UDI de poco compromiso con el empresario para la segunda vuelta, idea reforzada durante la presente campaña por la demora del partido de extrema derecha en proclamar a Piñera como su candidato, lo que hizo a fines de agosto pasado. El quiebre se profundizó con la inclusión de homosexuales en la campaña del abanderado opositor, pese a las quejas de la conservadora UDI.

Fuentes de la UDI dijeron a LA NACION que la inclusión de Lavín como jefe de campaña para el ballottage aportaría los votos femeninos de clase baja que tan esquivos le son a Piñera. "Hago un llamado a la unidad. Estamos a punto de ganar por primera vez la elección presidencial. Es momento de dejar atrás cualquier diferencia", reconoció ayer Lavín.

Comentá la nota