Piñera consolida sus lazos con EE.UU.

El presidente electo dialogó telefónicamente con Obama y buscaría ser, junto con Colombia, el contrapeso de Venezuela en la región
SANTIAGO, Chile.- La llamada del presidente estadounidense, Barack Obama, era esperada con impaciencia. Alertado por la Secretaría de Estado norteamericana, el presidente electo de Chile, Sebastián Piñera, recibió en el Lago Ranco -sitio ubicado a poco más de 900 kilómetros al sur de Santiago, en el cual se tomó 5 días de vacaciones- el ansiado contacto telefónico desde Washington.

En la conversación, que duró poco más de 15 minutos, de acuerdo con fuentes del entorno de Piñera, Obama lo felicitó por su triunfo electoral y lo invitó a la cumbre de seguridad energética por realizarse en Washington, a mediados de abril. En perfecto inglés -Piñera estudió en Harvard a mediados de los 70-, el dueño de LAN Airlines aprovechó para solicitarle una reunión bilateral en la Casa Blanca, lo que el mandatario norteamericano quedó de estudiar con su equipo.

"Fue un diálogo bastante amistoso, ameno e informal", contó a LA NACION un integrante del círculo cercano al empresario. "El presidente [ electo] quedó de muy buen ánimo tras la conversación", agregó.

La Casa Blanca reveló que Obama "subrayó la cercana amistad que disfrutan los Estados Unidos y Chile en torno a intereses y valores comunes" y que el mandatario norteamericano "hace votos para continuar trabajando junto con Chile y así mejorar las vidas de los ciudadanos de ambos países y también de todo el continente".

El guiño no es menor, por cuanto Piñera se ha alineado políticamente con Washington, incluso antes de comenzar su gobierno, con críticas directas al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lo que le reportó una inmediata y furibunda respuesta del líder venezolano.

"Conversé con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y con el presidente Barack Obama, ambos me felicitaron por el triunfo y por la jornada ejemplar que tuvo la democracia chilena. Ambos me plantearon también su voluntad de estrechar lazos con Chile en temas de democracia y derechos humanos, también de la economía abierta y la libertad. Mi intención es que las relaciones con Estados Unidos sean de respeto mutuo, pero fecundas y fraternas, que podamos fortalecer y perfeccionar nuestro tratado de libre comercio", contó Piñera.

La simpatía de Piñera por Obama quedó también de manifiesto en su campaña, para la cual utilizó diversos recursos audiovisuales -sobre todo en su propaganda por televisión- similares a los que exhibiera el entonces candidato demócrata en su carrera por la presidencia de Estados Unidos. A ello sumó un detalle pintoresco: tanto Piñera como su equipo más cercano usaron durante la campaña un reloj Toywatch de encendido color rojo, el mismo que popularizara Michelle Obama durante la campaña norteamericana.

Nuevo eje regional

Diversos analistas consultados por LA NACION coincidieron en que Piñera busca posicionarse a la par de Colombia, Perú y el nuevo gobierno de Honduras en su relación con Estados Unidos, aunque tal opción no es vista como la más apropiada.

"Ahora que la derecha llegó al poder, Piñera probablemente ponga en línea la política exterior con su política económica. Pero debe evitar pagar costos por ello. Para tener influencia y ser un aliado efectivo de Washington, debe mostrar independencia y autonomía", dijo a LA NACION el analista político Patricio Navia.

Ayer, Piñera suspendió sus vacaciones para reunirse con la presidenta Michelle Bachelet y afinar los detalles del informe que debe presentar Chile ante la Corte Internacional de La Haya a comienzos de marzo por la demanda marítima peruana (ver aparte).

El nombramiento del gabinete de Piñera será realizado el próximo lunes o martes y, hasta el momento, su gran duda sigue siendo la inclusión de figuras relevantes de la Concertación como parte de su programa de la "democracia de los acuerdos". Para ello ha sondeado a ex ministros como el democratacristiano Jaime Ravinet, o el integrante del Partido por la Democracia (PPD) Javier Etcheberry, quien estaría dispuesto a sumarse al gobierno del empresario.

La elección de nombres por parte de Piñera consta, asimismo, de varias restricciones: el propio presidente electo anunció que no incluiría a ex ministros del gobierno militar de Augusto Pinochet en su gabinete y los partidos que lo acompañaron, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN) son contrarios a que sus parlamentarios abandonen el Congreso para instalarse en el Palacio de La Moneda.

Por su parte, los más grandes partidos de la Concertación, la Democracia Cristiana (DC) y el Partido Socialista (PS) han amenazado a sus correligionarios con sanciones disciplinarias y hasta la expulsión en caso de adherir al nuevo gobierno de centroderecha.

UNA RELACION CADA VEZ MAS ESTRECHA

* Afinidad En la relación con EE.UU., Piñera buscará posicionar a Chile en la región a la par de los gobiernos de Colombia y Perú, en detrimento del eje Cuba-Venezuela-Bolivia-Ecuador.

* Economía Piñera ya expresó su deseo de fortalecer el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y EE.UU.

* Visita En uno de sus primeros viajes como presidente, Piñera participará en abril en una cumbre sobre seguridad energética en Washington.

* Entrevista En su charla con Barack Obama, el empresario lo invitó a visitar Chile y, además, le pidió una entrevista personal.

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