Pinamar: nace otra fuerte polémica y piden 'urgente' intervención de Scioli

Mientras resuena, aún –más por la intencionada promoción que por el evento en sí- la reunión de la que filtraron una supuesta rebeldía en masa del PJ bonaerense con foco en el Gobierno Nacional, el verano pinamarense empezó a escribir un nuevo culebrón, esta vez con un conflicto de poderes entre el Ejecutivo y el deliberante local, relacionado con la puesta en marcha del denominado Plan de Manejo Integrado del Frente Marítimo.
El nudo de la polémica en ciernes que amenaza trasladarse a tribunales con forma de denuncia penal, se generó tras la resolución adoptada por el Concejal a cargo del Municipio, Rafael de Vito, quien vetó una ordenanza Municipal que "suspendía" la apertura de sobres para la licitación de los balnearios, hasta tanto se cumplimentaran una serie de requisitos legales con dictámenes de cuatro organismos públicos de la Provincia y dispuso un Cronograma de apertura de sobres a partir del 10 de febrero próximo.

En el ojo de la Tormenta -que se diferencia de las de verano en que ésta amenaza prolongarse en el tiempo- quedó un informe elaborado por la Secretaria de Turismo de la Provincia con fecha 14 de enero último, con la firma de su titular, Ignacio Crotto y de un asesor de ese organismo, Miguel Garro, que el Jefe comunal pinamarense consideró suficiente para revertir una decisión del Concejo Deliberante local que postergaba la apertura de sobres, hasta tanto se expidieran otros organismos, entre los que no aparecía esa secretaría Provincial.

En efecto, en diciembre último, el Concejo Deliberante de Pinamar había suspendido "la apertura de sobres y/o adjudicaciones hasta tanto se expidan, el Tribunal de Cuentas; la Asesoría General de Gobierno; la Fiscalía de Estado y el Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable", por entender que la opinión de esos organismos resultan claves para dictaminar, fundamentalmente, la demolición de una serie de edificios que son públicos, aunque concesionados para su explotación.

Tras la firma de esa ordenanza Municipal, el intendente De Vito se valió de un informe elaborado por la Secretaría de Turismo que declara "viable el Plan de Manejo integrado del frente Marítimo del Partido de Pinamar", un emprendimiento faraónico que disparo fuertes críticas y hasta sospechas de posible pago de coimas en la más exclusiva ciudad balnearia del país.

Con ese informe, aunque sin los que reclamó el Concejo Deliberante pinamarense, de Vito entendió que el Municipio estaba autorizado a "llevar adelante las obras de demolición de todas las construcciones existentes en nuestro frente costero" y, consecuentemente, levantó la suspensión y ordenó la apertura de sobres para continuar con el Plan de Obras previstos en el polémico proyecto. La polémica radica en que quienes se oponen a la misma, interpretan que la Secretaría de Turismo no tiene ingerencia para revolver tal cuestión, y remarcan que tampoco la resolución a la que refiere de Vito lo autoriza, explícito, a demoler los balnearios.

El 18 de enero último, de Vito firmo un decreto en el que consideró cumplido el permiso provincial para avanzar con las obras, sobre la base de un informe, confuso, elaborado por la Secretaria de Turismo, que sin embargo todo el arco opositor pinamarense considera más que insuficiente, innecesario, ante una decisión que –dicen- "debe tomar el propio Daniel Scioli".

"Los Concejales pedimos una serie de informes a varios organismos provinciales, si éstos creen que el proyecto es bueno y autoriza la demolición de los balnearios, estudiamos el caso. Ahora lo que ocurrió es que salió un dictamen de la Secretaría de Turismo y de Vito vetó la ordenanza porque dice que está autorizado a demoler, cuando éste es un tema que lo debe resolver Scioli, no un secretario de tercera línea", ilustró, quejoso, un concejal pinamarense en diálogo con este portal.

La polémica resolución de la Secretaría de Turismo bonaerense

El pasado 14 de enero, ese organismo elaboró un dictamen en el que considera que atento a la ordenanza municipal que aprueba el Plan de Manejo Integrado del Frente Marítimo, y frente a la solicitud del intendente de Pinamar "que solicita autorización para proceder a la demolición de las construcciones costeras que sirven de la infraestructura de los balnearios", esa Secretaría "tiene competencia" para expedirse a tal fin.

Entre los argumentos, la secretaría que conduce Crotto sostiene que entre sus facultades, está la de "hacer cumplir a los concesionarios y/o permisionarios las obligaciones que imponen los Pliegos de las Licitaciones y las normas legales relativas al turismo".

Y aunque aclara que su resolución "no limita ni excluye" otras facultades que pudieran tener "otros organismos de la Administración Provincial" (como los cuatro mencionados por el Concejo Deliberante de Pinamar; declara "viable el Plan de Manejo Integrado del Frente Marítimo de Pinamar", entre las que aparecen los nuevos "enclavamiento" de los balnearios, "que surgirán como reemplazo en lugares de los ya habilitados anteriormente, cuyas estructuras se demolerán".

Esa mención, le valió a De Vito para firmar, el 18 de enero pasado, el decreto mencionado en el que ese municipio decreta, atento a que antes de esa fecha "el organismo provincial con competencia en el tema no había dado respuestas a la requisitoria" del Ejecutivo, pero que dicha resolución cumplía con ese procedimiento; levantar la suspensión de la apertura de sobres, acto que se realizará –de no mediar una resolución judicial que ya fue impulsada- a partir del 10 de febrero próximo.

Un plan que cosechó críticas, y levantó sospechas de todo tipo

El denominado Plan de Manejo Integrado del Frente Marítimo de Pinamar, se trata de una obra faraónica que obliga a los concesionarios de los Balnearios a demoler sus instalaciones, cualquiera fuera el estado edilicio de las mismas, para construirlas –con otras características- varios metros más alejado de la Costa

Entre sus detractores, conviven quienes denuncian negociados para conseguir el acuerdo de los balnearios "bajo la promesa de extenderles la licitación por 15 años, con opción a 5 más"; el presunto pago de coimas para avanzar con el proyecto, y hasta el acecho de toda una ingeniería empresarial montada al servicio de cosechar los beneficios de la remodelación: empresas que se dedican a la demolición preparadas para vender sus servicios, y hasta empresarios agazapados para "quedarse con la mayoría de los balnearios en los que sus propietarios no podrán afrontar el costo de las obras".

En ese marco, las quejas apuntan, directo, al Gobernador Scioli "para que tome una decisión" al respecto, porque –aseguran- "se puede atender algún tipo de situación que se da en playas que sí tienen problemas erosivos, como la zona céntrica de Pinamar; pero es un disparate extender el plan a otros puntos como Cariló; Valeria del Mar y Pinamar Norte, donde no existe ese problema".

"Este plan persigue transformar una estructura que brindan servicios 5 estrellas a los veraneantes, que por eso mismo eligen Pinamar, en infraestructuras de 2 estrellas, lo que atenta contra el turismo que hace distintivo a la ciudad", ilustran.

Comentá la nota