Pinamar: benefician a Moyano con un espacio VIP para el parador de su hotel

El líder camionero logró que su balneario fuera reubicado en Bunge y la playa, justo enfrente del Reviens, el alojamiento que compró en 2008.
El titular de camioneros, Hugo Moyano, volvió a hacer un gran negocio en Pinamar.

Como un estratega, articuló uno de los mejores enroques de la temporada: logró que la Municipalidad presione para reubicar su exclusivo balneario Puerto Banús justo frente al hotel 4 estrellas de la Federación de Camioneros, el fastuoso Reviens, que poco usan sus afiliados y que adquirió el gremio en agosto de 2008.

Como en un tablero del juego de la oca, Moyano avanzó seis casilleros y pasará de explotar el sexto parador de la zona céntrica de la costa al primero y más visible, cuando se llega al mar por la Av. Bunge, la principal de Pinamar. Así, el balneario que ofrece carpas para los huéspedes del Reviens tendrá un lugar de privilegio en el proyecto de reconstrucción y modificación del Frente Marítimo, que comenzaría el próximo 2 de mayo con la demolición de algunos paradores y debería estar terminado para la próxima temporada, en 2011.

La ordenanza municipal que baraja la nuevas ubicaciones de cada parador se firmó en diciembre de 2009 y esta semana se terminó de aprobar la autorización de demolición de todos los balnearios que dibujan un polo turístico y comercial en la costa. En las próximas dos semanas también se abrirán los sobres con las ofertas para terminar de definir quiénes resultarán los concesionarios ganadores, que en más de un 90% serán los mismos que hoy están en juego.

El parador que hoy explota la Federación, ubicado sobre Avenida del Mar, casi llegando a la esquina con Del Tiburón, tiene estilo mediterráneo, como algunas de las mansiones más costosos de Punta del Este. Piscina con solarium, más de cien carpas, dos restaurantes, uno especializado en mariscos y sushi y otro en minutas, y una plaza de estacionamiento privada.

Pero el proyecto para reubicar y reconstruir Puerto Banús lo hará aún más selecto. Costará US$ 1.000 el metro cuadrado, casi el doble que los demás paradores, que invertirán promedio US$ 600. Tendrá 80 carpas, la última tecnología y la forma de un moderno velero encallado sobre la arena. Será de madera marrón, estará elevado a un metro de la playa y contará con unos 80 m2 de zonas cubiertas, un restaurante VIP y rampas que comunican el mar con el estacionamiento. Es uno de los proyectos más fastuosos y más esperado para renovar la cara de Pinamar.

La concesión se le dará a todos los ganadores por veinte años y se pasará de 30 mil m2 cubiertos por unos 40 paradores a 13 mil m2, con la ecológica idea de maximizar el uso de los espacios públicos para los turistas, así como para ganar playa y evitar que la sudestada y el crecimiento del mar se siga "comiendo" la arena.

"Una comisión especial, la del Frente Marítimo, evaluó el lugar para cada nuevo parador en base a los informes de impacto ambiental", se defiende Rafael De Vito, intendente de Pinamar, durante una charla con PERFIL en su casa en las afueras de esa ciudad. "Todo lo que hacemos es para brindarle un mejor servicio al turista", subrayó.

La licitación que armó el Ejecutivo local estableció las preferencias para los concesionarios, es decir que algunos podrían ser recolocados en otras zonas de Pinamar o incluso en Valeria del Mar, y otros se quedarán donde están. "Las preferencias no tienen ninguna justificación, dijeron que fue por una cuestión ambiental, pero sabemos que hay un negocio detrás, y el resultado final va a estar sujeto a las elecciones de marzo", se indigna el dueño de uno de los balnearios que tuvo que presentar un amparo porque el gobierno local decidió que debe mudarse de la zona céntrica y posiblemente pierda muchos de sus clientes históricos. Fue concreto. "Allí el restaurante no funciona bien de día, apenas de noche, y perdés muchísimo público por no estar cerca del centro; todo eso ahora lo va a terminar capitalizando Moyano."

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