Un piloto complicó a Jaime en la Justicia

Declaró que tripuló el misterioso Lear Jet
El cerco se estrecha alrededor del otrora poderoso secretario de Transporte Ricardo Jaime.

La justicia federal reúne cada día más información sobre sus costosos y peculiares vuelos a Córdoba (su provincia), Uruguay, Brasil y el Caribe en aviones privados que terminaron por costarle su carrera política. Ayer, por primera vez, un piloto declaró que Jaime, con acceso directo a Néstor Kirchner, usó el misterioso avión Lear Jet que opera con la matrícula estadounidense N786YA.

El piloto es Luis Tantessio, que trabaja para la compañía AeroRutas SA. Molesto por la consulta de La Nacion a su celular, en plena pista y cuando se aprestaba a despegar en otro avión privado, confirmó anoche que declaró ante el juez federal Claudio Bonadío y que integra, por lo tanto, la corta lista de pilotos de los vuelos investigados, aunque negó que haya señalado a Jaime por su nombre. "No, negativo", replicó, antes de desafiar: "¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio?". Desde la Justicia confirmaron a LA NACION, no obstante, que Tantessio reconoció que Jaime usó ese avión. "No podía olvidarlo", indicó una fuente. "En los libros, como la bitácora, dejó constancia de esos viajes, con datos precisos sobre las horas de vuelo y otros datos que sí o sí deben transcribir los pilotos porque, si no, el seguro no los cubre", explicó.

Sin embargo, según los investigadores, el personaje "clave" de esta trama no sería Tantessio, sino otro piloto: Gustavo Carmona. "Puso el rostro por el avión, ya que no está nacionalizado y en teoría sólo voló dentro de la Argentina en «vuelos de demostración», como cuando uno saca un auto de una concesionaria para probarlo", dijo a LA NACION otra fuente judicial.

Jaime afronta un doble cerco judicial a raíz de esos vuelos. Por un lado, Bonadío investiga si empresarios contratistas del Estado en el sector del Transporte solventaron sus viajes con el Lear Jet N786YA o con otros aviones, y cometieron así el delito de dádivas a un funcionario público. Por el otro, Norberto Oyarbide evalúa si Jaime se enriqueció de manera ilícita y el avión integra su patrimonio, por medio de un dibujo financiero con escalas en las islas Vírgenes británicas, Costa Rica y Estados Unidos.

El Lear Jet dejó de surcar el espacio aéreo argentino desde que LA NACION reveló, el 22 de mayo, su extraña presencia en el aeroparque Jorge Newbery y en los aeropuertos de Córdoba, Montevideo y San Fernando, entre otros. Desde entonces, Jaime dejó de utilizarlo y volvió a su vieja costumbre de volar los fines de semana a su provincia por Aerolíneas Argentinas o Austral.

Aun así, Oyarbide adelantó a principios de mes que evalúa indagar a Jaime, aunque antes desea obtener una respuesta oficial de las autoridades de Estados Unidos sobre el dominio de ese avión. Según la Agencia Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), pertenece al Banco de Utah Trustee de Salt Lake City.

Bonadío también sigue los rastros de ese peculiar Lear Jet porque el verdadero dueño detrás del Banco de Utah es el fondo Pegasus Equity Investment, radicado en Costa Rica, con la ayuda de fondos provenientes de las islas Vírgenes británicas. A la caza de algún dato sobre Pegasus, Bonadío ordenó más allanamientos en las últimas horas, aun cuando las expectativas son bajas en Comodoro Py, donde también intervienen los fiscales Guillermo Marijuán y Carlos Rívolo. "Se está redondeando la investigación, pero falta completar cómo fue el circuito bancario de pago de ese avión", dijo una fuente.

Las compañías aéreas locales bajo la lupa judicial por el Lear Jet N786YA son dos, según reconstruyó LA NACION. La primera es AeroRutas, para la cual trabaja Tantessio, cuya declaración testimonial se demoró porque recién la semana pasada retornó de Estados Unidos. La segunda es Aires Argentinos, en la que sobresale Sergio Velásquez, el piloto civil de confianza extrema del ex presidente Néstor Kirchner, a tal punto que ha tripulado el Tango 01, en desmedro de los oficiales de la Fuerza Aérea.

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