PILDORITAS LEGISLATIVAS

Ni piensen que vamos a aprobar ese proyecto tal como entró, tiene cosas que son una locura, como el artículo que equipara los sueldos a los de la Justicia Federal”.
La frase la brindó esta semana un diputado del oficialismo, luego de que ingresara a la Legislatura el jueves pasado el proyecto del Superior Tribunal de Justicia para elevar la pirámide salarial, uno de los temas que más se discutirá esta semana que comienza.

El miércoles previo, los dirigentes del Sitrajuch ya habían estado reunidos con un grupo de diputados del PJ, pidiéndoles que no traten nada que no tenga el consenso de todos los sectores.

Está en manos de la Legislatura solucionar este des

aguisado, que por otro lado fue la propia Legislatura la que lo causó”, dijo el viernes el ministro de la Sala Penal, Alejandro Panizzi, que no se caracteriza por sus declaraciones políticamente correctas. Además disparó, “habría que recomenzar por que el Poder Judicial recuperara para sí su facultad autonómica de fijar la política salarial, que a nosotros se nos ha arrebatado mediante una ley, que es como si nosotros por acordada impusiéramos la política salarial del Poder Legislativo”. Seguramente las declaraciones no generarán demasiada simpatía a los legisladores de la mayoría, entre quienes se encuentran varios de los impulsores de la Ley de Porcentualidad.

Ausencias. El miércoles pasado asistió a la Legislatu

ra por primera vez desde su gestión como ministro, el titular de Medio Ambiente de la Provincia, Juan Garitano. A juzgar por la cantidad de inquietudes que se plantean sobre estos temas en las sesiones y los diferentes pedidos de informe que se hacen, se hubiera creído que la reunión iba a ser muy concurrida. El ámbito del encuentro era la Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente, y a algún diputado se le ocurrió preguntar qué era de la vida del presidente de esa comisión, el dirigente petrolero Carlos Gómez, a quien varios empleados no están seguros de conocerle demasiado el rostro.

Tampoco asistió el presidente del Provech, Ricar

do Sastre, quien se había mostrado muy preocupado en las sesiones, por el riesgo que corrían las aguas del Golfo Nuevo por la actividad industrial, y había pretendido pedir informes al Municipio madrynense. Precisamente, el día que estaba el funcionario indicado para responder a las preguntas sobre los controles ambientales, el legislador de la minoría pero afiliado al partido de la mayoría, estaba ocupado con otras reuniones y sólo asistió por su bloque la diputada Marisol Codina, ya que su compañero Astete, quien había advertido que quería abordar el tema minero, se retiró a los cinco minutos.

En el radicalismo sucedió algo similar, ya que uno de

los diputados que más insiste con las cuestiones ambientales es Carlos Lorenzo, ausente en el encuentro por estar en esos momentos en Buenos Aires. De todos modos, el presidente del bloque, Roberto Risso, se hizo cargo de representar a sus correligionarios y de pelearse con casi todo el mundo. El hombre se basó en un informe aportado por técnicos de la Justicia Federal acerca de la situación del aire y el agua en Puerto Madryn, a cuyos autores el diputado Jorge Pitiot calificó como “técnicos de pacotilla”. Finalmente, Risso se retiró indignado a mitad de la reunión, sin oír el resto de las consultas que otros diputados tenían para hacer.

En determinado momento, Garitano preguntó si había

más consultas, y fue cuando pidió la palabra un asesor del bloque del ARI, e hizo una pregunta acerca del control del uso del agua para la minería, mientras los diputados del PJ se miraban entre ellos. Pitiot advirtió al ministro que no tenía la obligación de contestar, dado que sólo los diputados estaban habilitados para interpelarlo, pero el funcionario dijo que no había problema, y contestó la inquietud.

Muy, pero muy enojado se lo vio al diputado del Pro

vech, Ricardo Astete, luego de que se publicara la información sobre el asado que organizó en la semana y al que invitó a diputados del PJ. “Por qué no se ocupan de los temas importantes, en vez de escribir sobre esas pavadas”, les dijo a los gritos a los periodistas que tuvieron la osadía de tocar un tema tan complejo. A juzgar por la reacción que causó, pareciera que el asunto no fuera tan poco trascendente. Ya algunos días atrás, antes de una conferencia de prensa, un funcionario provincial preguntó a un grupo de periodistas quién determina que una reunión o una cena es noticia. Teniendo en cuenta las repercusiones que generan estas informaciones, no hacen falta explicaciones.

Dos vetos. El Ejecutivo vetó esta semana dos le

yes sancionadas en la sesión del 14 de octubre. Uno lo había presentado el diputado Carlos Lorenzo, y adhería a la ley nacional de trastornos alimentarios. El otro lo presentó el Provech, y modificaba las normas que rigen los límites y el cobro de tributos en municipios y comunas. En la fundamentación del veto que hace el Gobernador, se sostiene que “la modificación del artículo 16º de la Ley 4035 puede entrar en colisión con lo prescripto en el artículo 228 de la Constitución Provincial”. Curiosamente, fue el argumento que puso el bloque radical para no acompañar el proyecto y que no fue atendido por el oficialismo.

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