No pierde el Angel.

NEWELL'S 2 - HURACAN 2: Huracán respeta en todo momento el estilo de Cappa: cuando se quedó con diez fue al frente para ganarle a Newell's, en Rosario, y sólo le faltó la puntada final.
De local o visitante. Empatando o ganando. Con 11 jugadores o en inferioridad numérica. Con Cappa en el banco o mirándolo desde el túnel. Huracán tiene lo que todo DT pretende: identidad, un estilo de juego definido que ayer sacó a pasear por Rosario. Hizo más que Newell's, y sólo sacó un empate. Aún así, este Globo tiene Angel.

Hay un conjunto de ideas básicas en el estilo de Cappa y de este Huracán: pararse para ser protagonistas del partido, asociarse con los compañeros (parece primario, pero ayer Newell's mostró que a veces no incorpora ése concepto), ser agresivos sin ser apresurados, siempre intentar jugar.

El Globo también tiene un grupo de actores como para que la obra sea presentada con justeza. Lo que ves es lo que hay. Bolatti mostrando que se puede meter y jugar en la misma medida, parado donde lo necesita el equipo y el partido. De Federico, siempre pensando que le va a llegar la pelota y él debe conducir el ataque hasta el arco rival (sólo le falta tomar más apuntes de definición). Nieto peleando con los defensores sin desentenderse de la bocha, y con la mira puesta en el arco rival. Pastore, González, Díaz, los laterales, todos dispuestos a sumarse a la causa: el fin justificado por los medios, el triunfo como producto del trabajo y la precisión en la puesta en escena de la partitura.

Por eso ayer Huracán mereció más. Los dos tuvieron defensas bajas, expuestas a partir de la idea de buscar el partido, más volantes de buen pie que de pierna fuerte. Pero con el partido abierto fue siempre la visita, a excepción del cierre del PT, quien manejo espacios y pelota. Con Bolatti tapando huecos, con González y Díaz siempre mostrándose y De Federico ganando las espaldas de Bernardi y Bernardello. Si hasta Araujo maradonea y define con clase (no pudo gritarlo por respeto a su ex equipo).

Sabía Sensini que había que ganar el medio. Por eso sacó a Salcedo y sostuvo a Formica, más enganche que delantero. Pero no hubo caso. Newell's le sumó al problema de definición (generado en cómo terminan los avances los volantes) un serio desacople defensivo, pérdida de volumen de juego en el medio, y encima se quedó sin piernas ante un rival con menos jugadores.

Ni la expulsión de Arano, cuando varios habían perdido la paciencia con Abal (¡Lo sacó a Cappa!) le cambió el plan al Globo. Alan Sánchez se paró de lateral, con la 10 en la espalda, y cumplió. Nadie retrocedió. Así, Huracán perdió dos puntos, pero ganó en confianza. Y encima ahora le tocará medirse con el Lanús puntero, otro de los que siempre juega lindo.

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