Piensan en denunciar a Papel Prensa por violar la competencia

Piensan en denunciar a Papel Prensa por violar la competencia
La estrategia de Néstor Kirchner para hacerse del control de la empresa dominada por Clarín y La Nación contemplaría acusaciones de comportamiento monopólico y daño ambiental.
Ya son siete los funcionarios que dejaron su cargo en apenas cuatro meses empujados en la carrera de Guillermo Moreno para tomar el control de Papel Prensa. Aún sin una estrategia definida en su totalidad para tomar el volante de la fábrica propiedad de Clarín, La Nación y el propio Estado nacional, Néstor Kirchner instruyó al sheriff de los precios para que los representantes oficiales no aprueben los balances contables de la empresa.

Quienes se negaron a obedecer fueron suplantados por hombres de confianza del "soldado", como se autodenomina. En el listado se encuentran el ex titular de la Comisión Nacional de Valores Eduardo Hecker, los ex directores por el Estado en Papel PrensanCarlos Mauricio Mazzón y Juan Drucker, luego de que saliera Carlos Collasso, quien denunció "aprietes" contra los directivos del Estado en la compañía.

El último paso de Moreno tuvo como consecuencia la eyección del Síndico General de La Nación, Carlos Alberto Pacios y el de los síndicos, de la compañía por el Estado, que fueron colocados por la SIGEN, Carlos María Vidal y Alejandro Turri. Ayer, se oficializó el reemplazo de Pacios, quien había hecho carrera en el organismo de la mano de Alberto Fernández, por Daniel Reposo, un hombre que le reporta al ministro de Economía, Amado Boudou.

Todos estos cambios comenzaron con la llegada a Papel Prensa de la espada morenista en la intervención en el INDEC, Beatriz Paglieri. Nadie se anima a arriesgar cuáles serán los próximos.

"Después de la Ley de Medios, vamos por Papel Prensa", auguran varios kirchneristas de paladar negro que siguen festejando el éxito de la batalla legislativa.

Ya sea para asfixiar a los diarios o para mantenerlos en vilo con una eventual amenaza de falta de papel, juran que Néstor Kirchner digita desde Olivos un plan para aumentar el poder de decisión del Estado en la empresa mixta, en la que hoy es el socio minoritario. Los recientes desplazamientos serían una prueba de ello: si los representantes estatales no avalan en los informes contables, como cotiza en Bolsa, podría iniciar una investigación la Comisión Nacional de Valores, cuyo titular fue uno de los que no soportó el embate de Moreno.

Kirchner, además, evalúa tres frentes de batalla para incomodar a Papel Prensa. Uno de ellos es desempolvar una causa por contaminación (ver aparte) y los otros dos conllevan un camino más largo y engorroso pero que serían más terminantes: iniciar un expediente en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y negar judicialmente la validez del traspaso de los activos de la empresa en plena dictadura militar. La Corte define sobre medio ambiente

En el despacho del juez federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Russo, descanza un expediente por la infracción a la ley 24.951, de Residuos Peligrosos, contra Papel Prensa.

En mayo, el municipio de Baradero se presentó como querellante y el fiscal Juan Murray solicitó un nuevo peritaje.

"Cuesta $160 mil y estamos a la espera de que lo envíe el Consejo de la Magistratura", relató a PERFIL el intendente Aldo Carossi.

"Esta causa es anterior a la pelea del Gobierno con Clarín, no tiene nada que ver", agregó el jefe comunal de San Nicolás para desligar la lucha ambiental de los deseos del matrimonio presidencial.

Lo cierto es que Kirchner podría tener una gran oportunidad para darle un fuerte dolor de cabeza a Papel Prensa: la clausura provisoria de la empresa y tener que pagar una millonaria multa.

Incluso la Corte Suprema podría meterse en el medio de la puja. Actualmente, el máximo tribunal tiene pendiente resolver si la supuesta contaminación del río Baradero le corresponde investigarla a la justicia federal o a la provincial.

"Hoy no es un tema prioritario hasta diciembre", dejaron trascender desde la Corte.

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