"Me pidió que cuide las instituciones".

"Me pidió que cuide las instituciones".
El hijo del ex mandatario dijo que el mensaje de la multitud que lo despidió en la Recoleta obliga a los partidos a buscar el consenso.
A Ricardo Alfonsín se le nota el cansancio en la cara y en la voz. Ha vivido junto con su familia días de angustia y emociones intransferibles a raíz de la muerte de su padre, el ex presidente Raúl Alfonsín. Y en su cabeza todavía repican los aplausos y las voces de la multitud que acompañó el funeral el jueves pasado.

"Alfonsín ?así lo llama en buena parte de la entrevista con La Nacion? deja un ejemplo de política en el sentido más noble de la palabra. Me cuesta decirlo porque seguramente pierdo objetividad. Pero nunca lo vi en una actitud mezquina."

En algunos pasajes de la charla en las oficinas que ocupó su padre, en el quinto piso de un edificio sobre la avenida Santa Fe, el dirigente radical no pudo ocultar su emoción. A medida que avanza la entrevista se acentuaría el parecido en algunos de sus giros y en tonos de voz con el ex mandatario.

"Me pedía que le contáramos cómo estaban los problemas del país. Me decía que había que actuar con mucha responsabilidad, que no había que bandearse, y me pidió que cuidara las instituciones, porque había que actuar con mucha seriedad frente a los problemas que tiene el país. Y hablábamos de la interna.

?¿Qué le decía?

?Le conté que no había más remedio que ir a la interna porque no nos poníamos de acuerdo acerca de cómo se resolvía de la mejor manera la cuestión de las candidaturas. Y el me dijo: «Cuando hay que pelear hay que pelear». No iba a jugar su nombre en una interna, nunca lo hice y menos en su estado. Sabía que a quienes estaba enfrentando él les debía mucho, como Leopoldo (Moreau) y Fredi (Storani).

?Mucha gente cree ver en usted al poseedor del legado de Alfonsín.

?Este es un partido republicano y cualquier cosa que tenga que ver con la vocación hereditaria resulta chocante. La gente me transmite su generosidad porque imagina que debo ser parecido a él. Mi preocupación es recuperar a la UCR. Esa es una deuda que tengo con mi padre. No hay país que no pueda organizarse sin partidos políticos serios, estables y previsibles... Hoy asistimos ante liderazgos ocasionales, que luego desaparecen, y nunca se termina de contar con instituciones representativas.

?¿Qué consejo le dejó?

?Me decía: "No te enojes, no te enojes..."

?¿Cómo lo definiría a Alfonsín?

?Como una buena persona, con un gran sentido ético.

?¿Cómo fue como padre?

? Algunos dicen que era un cascarrabias. No lo era. Se habrá enojado ante alguna cosa que creía que era injusta o malintencionada, pero tenía buen carácter. Era poco conversador de política en casa. Era muy amigo nuestro, muy exigente con el estudio y la lectura, y siempre insistió que la cuestión material era secundaria...

?Uno de los cuestionamientos a los políticos es que la familia siempre queda postergada...

?Pero nunca lo vivimos en términos de reproche. Mamá (María Lorenza Barreneche), que estaba siempre con nosotros y jugó un rol de padre y madre, nos explicaba por qué no estaba y comprendíamos, desde luego, que era una actividad noble la que lo obligaba a estar fuera de casa.

?¿Se imaginó que los funerales iban a ser así?

?No. Me sorprendió. Esperaba unos 5000 o 6000 personas.

?¿Qué sensaciones tuvo frente a la multitud?

?Estaba mareado. Como si lo hubiera vivido en un estado inferior a la conciencia, aunque consciente. Creo que tiene que ver con una reivindicación de valores republicanos, el diálogo, la búsqueda del consenso, las instituciones. La gente ha comenzado a ser más consciente de que es muy difícil resolver los problemas si no se dan estas condiciones. Por sí solas, esas condiciones no resuelven los problemas, pero es muy difícil resolverlas si no se dan estas condiciones. Y esto lo asocian al radicalismo y en particular al viejo. Nadie duda de la transparencia y de la honestidad del viejo. Esa muestra de afecto no tiene nada que ver con la gestión y con el partido, aunque le va a servir al partido, a todos los partidos, si somos capaces de comprender que ese mensaje nos compromete.

?¿Qué mensaje le dejó su padre?

?Un mensaje para la vida, que también es fundamental para la política: ser austero, desprecio por la frivolidad, humildad en cuanto a no sentirse nunca el dueño de la verdad, incluso cuando se gane una discusión, y potenciar lo bueno del otro.

?¿Alfonsín estaba arrepentido de algo?

?De no haber podido trasladar la Capital Federal. Y de no haberse ido en carpa.

Comentá la nota