Pidieron prisión perpetua para Alfredo Astiz en Italia

Pidieron prisión perpetua para Alfredo Astiz en Italia
El fiscal general italiano Luigi Ciampoli confirmó este jueves ante la Corte de Casación el pedido de cadena perpetua para el represor argentino Alfredo Astiz.
Ciampoli reiteró el pedido de perpetua para el ex oficial de la marina de guerra, acusado -entre muchas otras causas- de ser el responsable de varios homicidios de ciudadanos italianos entre 1976 y 1983 durante la última dictadura militar argentina.

El pedido del fiscal general fue realizado ante la llamada Corte de Casación o Tribunal Supremo en la capital italiana.

De confirmarse el pedido de prisión perpetua, el ex oficial naval recibiría la segunda condena en ausencia en un país europeo, dado que antes fue sentenciado por los tribunales franceses al encontrarlo responsable del secuestro y desaparición de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet.

El denominado "Angel rubio" o "Angel de la muerte" como pasaron a llamarlo las organizaciones de derechos humanos, luego de conocer la verdadera labor e identidad de quien se presentaba entre los familiares de las víctimas como Gustavo Niño, se infiltró entre los que buscaban a sus seres queridos para "marcarlos" y luego secuestrarlos.

Esto fue lo que ocurrió con varias madres que fundaron a las de Plaza de Mayo, como Azucena Villaflor de Vicenti, Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco, cuando el 8 de diciembre de 1977 las besó para marcarlas a la salida de la iglesia Santa Cruz en la ciudad de Buenos Aires.

No fueron las únicas en ser "marcadas", hubo otros padres y familiares y también las monjas francesas cayeron con esta sinistra metodología.

Al ex capitán de fragata de la Armada, nacido el 8 de noviembre de 1951, se le adjudica el balazo que hirió a la adolescente Dagmar Hagelin. La joven no murió allí, se sabe, pero jamás volvió a su familia. Sigue desaparecida.

Astiz integró los grupos de tareas de la ex ESMA durante la última dictadura, lugar por donde pasaron alrededor de 5 mil personas, para ser torturadas y luego desaparecidas.

Muchas de las personas que fueron secuestradas por los grupos de tareas de la Armada, más tarde fueron arrojadas al mar desde los aviones de la marina de guerra, en lo que se conoce, desde entonces, como los vuelos de la muerte, de acuerdo con la confesión que hizo en 1995 el aviador naval Adolfo Scilingo, preso en España por esa actividad.

Astiz fue el primer oficial argentino en rendirse el 25 de abril de 1982 a las tropas inglesas en la Guerra de Malvinas. Lo hizo sin ofrecer resistencia, no disparó siquiera un tiro al aire, antes de firmar el acta de rendición en las islas Georgias del Sur, cuando dirigía el grupo militar Los Lagartos.

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