Pidieron un “extra” por atender otros despachos

La Corte rechazó la solicitud de tres juezas del fuero de Familia y Sucesiones, que reclaman una compensación remunerativa por subrogancia
La Corte Suprema de Justicia rechazó (por medio de la acordada Nº 956) el pedido formulado por tres juezas del fuero de Familia y Sucesiones, que pretenden cobrar un adicional remunerativo por subrogar los dos despachos del mismo fuero que se encuentran vacantes.

Las juezas Sylvia García Zavalía de Sánchez Iturbe (II Nominación), Marta Paz de Centurión (IV Nominación) y Ester Julieta Valderrábano de Casas (V Nominación), del Centro Judicial Capital, elevaron el requerimiento al alto tribunal. Mediante nota Nº 10.881/08, las magistradas solicitaron a la Corte una “compensación remunerativa por subrogancia” de los juzgados del mismo fuero que se encuentran acéfalos.

Tras evaluar el pedido, los miembros de la Corte resolvieron por unanimidad, el 24 de noviembre, “no hacer lugar a la compensación remunerativa por subrogancia solicitada por las magistradas presentantes”. En los considerandos de la acordada, el presidente Antonio Gandur, y los vocales René Mario Goane, Alberto José Brito, Antonio Estofán y Claudia Beatriz Sbdar fundamentaron su decisión: “al no existir en la legislación provincial ninguna norma que reconozca remuneración por tareas cumplidas como jueces subrogantes a quienes son titulares de otros juzgados, no corresponde acceder a lo peticionado”.

La situación de Familia y Sucesiones es una de las más críticas en los Tribunales. De hecho, en ese fuero hay dos juzgados de primera instancia sin cubrir, ya que en junio pasado se jubiló la jueza Marta Elvira Gandur de Brito y, luego, la Corte otorgó una licencia por largo tratamiento de una enfermedad crónica al juez Ernesto Gastaminza, la que se prolongará por el trámite de su jubilación con el 82% móvil. Por ello, las denuncias que ingresan son atendidas en sólo cinco de las siete oficinas que están creadas, ya que no se tramitan nuevos expedientes en las otras dos. Para el caso de los juicios en trámite, la Corte dispuso la subrogación por medio de otros jueces del mismo fuero hasta el dictado de las sentencias.

Las estadísticas corroboran las dificultades: durante los últimos 15 años, el fuero civil que más crecimiento registró en los niveles de litigiosidad fue el de Familia y Sucesiones. En 2007, la cifra de juicios tramitados alcanzó los 10.682 expedientes. Incluso, en un relevamiento realizado el año pasado por el Colegio de Abogados se mencionó la incesante acumulación de causas en cada juzgado, la lentitud en el trámite y en la atención, y diversas trabas para la obtención de una sentencia. Para conjurar esto, a partir de setiembre, la Corte dispuso la atención al público en horario vespertino.

Récord provincial

La problemática por la cobertura de vacantes sigue profundizándose. En el Centro Judicial de Concepción, la situación reviste tal gravedad que la Corte Suprema dispuso que las mismas fiscalías de instrucción subroguen al Juzgado en lo Penal Correccional.

Mediante la acordada Nº 1.053, firmada el martes, el alto tribunal ensayó una solución provisoria para el juzgado, vacante desde el 20 de mayo de 2004. Ese día, la jueza Elena del Valle Grellet asumió como camarista penal y dejó vacío el cargo de juez correccional. A fines de 2004, Sergio Faiad fue propuesto por el gobernador José Alperovich para ocupar ese lugar. En noviembre de 2005, Faiad renunció a su postulación luego de haber esperado infructuosamente que se pronuncie la comisión de Acuerdos de la Legislatura.

En el documento, la Corte recordó que, en 2006, solicitó al Poder Ejecutivo que arbitre los medios necesarios para cubrir esa vacante. Frente a la falta de resolución, el tribunal recurrió al inciso nueve del artículo 13 de la Ley 6.238, que faculta a la Corte a “ordenar el modo en que se procederá al reemplazo de magistrados y funcionarios en los casos de recusación o inhibición y proveer a su sustitución en caso de licencia, impedimento o vacancia”.

Como en el Centro Judicial de Concepción hay un sólo juzgado correcional, el despacho no pudo ser cubierto por otro juez de la misma competencia. Los que siguen en orden son los dos juzgados de instrucción, pero uno se encuentra vacante por la jubilación de Eduardo Dionisio Molinuevo. “Por tal razón, corresponde por ahora que las fiscalías I y II actúen como subrogantes de ese juzgado”, concluyó la Corte. Además, aclaró que “en caso de excusación, recusación y/intervención anterior, la causa se remitirá a la otra fiscalía en forma recíproca”.

La cobertura interina de ese estratégico despacho forma parte del listado de vacancias publicado por el Poder Ejecutivo, a partir de la sanción y promulgación de la polémica Ley 8.136.

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